miércoles, 31 de diciembre de 2008

Finalizan la musealización de la harinera de Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba, España)


Un taller de empleo transforma la antigua fábrica de harina en museo

Yolanda Gómez para Diario de Córdoba (30-12-2008):

El delegado de Empleo, Antonio Fernández, y la alcaldesa de Peñarroya-Pueblonuevo, Luisa Ruiz, han clausurado el taller de empleo que ha rehabilitado la antigua harinera para uso museístico. El taller ha tenido una duración de 12 meses, en los que las 14 mujeres y 10 hombres mayores de 25 años recibieron una formación de albañilería, fontanería e instalación eléctrica.

Los 24 alumnos han limpiado la maquinaria que aún conservaba restos harina, para ello la han desmontado, raspado y barnizado la que era de madera y la metálica se ha pintado. Han sido restaurados los conductos, el exterior de la fábrica, las paredes internas y las externas han quedado enlucidas, enfoscadas, y pintadas. El sótano de la majestuosa fábrica ha sido arreglado y se han resuelto el problema de filtraciones de agua. "Ha quedado en perfectas condiciones para ser un museo" según ha explicado Manuel Fermín Ruiz, director del taller de empleo.

El presupuesto ha sido 530.000 euros de los que 60.000 euros han sido aportados por el consistorio peñarriblense para el cambio de techumbre. El resto lo ha subvencionado el fondo social europeo canalizado a través del SAE.

Fuente:



¡¡¡ Feliz 2009 a todos !!!

sábado, 20 de diciembre de 2008

Alternativas a la piqueta (II): la rehabilitación de antiguas fábricas de harinas como residencias de ancianos

Hablábamos hace algunas semanas (27 de octubre) sobre las reutilizaciones de harineras como viviendas, y no dejan de ser tales las residencias de ancianos.

Muchas pequeñas localidades están viendo envejecer su población y ante ello las administraciones públicas o las iniciativas privadas están ofreciendo numerosas infraestructuras y servicios para el alojamiento y manutención de las personas que han alcanzado la tercera edad.

Conocemos lamentables casos en que se han derribado antiguas harineras para construir modernos edificios en sus amplios solares. Pero afortunadamente en algunos lugares se está teniendo más altura de miras y se han adaptado las antiguas fábricas de harinas para tales fines, como ha sucedido en Albares (Guadalajara) o en Navalcarnero (Madrid).

De nuevo aquí nos topamos con la necesidad de eliminar la maquinaria interior, pero dado el uso público de muchas de estas residencias, proponemos que en los amplios vestíbulos se deje constancia, al menos, de un molino u otra máquina empleada en lo que fuera la harinera que hoy cobija el geriátrico. También nos gustaría que se instalasen paneles con fotografías de lo que fue la fábrica antes de desmantelarse.

Con ello sus huéspedes y sus visitas podrán conocer lo que antaño fue ese edificio, la vida y riqueza que trajo al pueblo o barrio y el recuerdo de todo ello que con su edificio se pretende dejar para el futuro.


Albares (Guadalajara)
En el año 2002 tuvo lugar la transformación del viejo edificio abandonado de la fábrica de harinas de Albares para convertirla en residencia para mayores.

La harinera fue inaugurada el 10 de septiembre de 1922, como reza una inscripción sobre una viga, siendo promovida por Mariano Jiménez Ortes, natural de Albares y padre del conocido médico Carlos Jiménez Díaz. La dirección técnica de la construcción de la fábrica correspondió a otro hermano, Eusebio Jiménez Díaz, ingeniero que también contribuyó a la construcción del edificio de Telefónica en plena Gran Vía de Madrid.

Durante su vida fabril la harinera ha tenido diversos propietarios, siendo los últimos la familia conocida en la zona por el nombre de "Los Lechuguinos", naturales de Mondéjar.

Fuente:

viernes, 12 de diciembre de 2008

Opinión sobre el futuro de una harinera en Ceuta (España)


Advertimos a los lectores sobre nuestro desconocimiento, por la lejanía y no haberlas visitado, respecto a las dos ciudades autónomas, por lo que no tenemos claro si el articulista habla de Ceuta o de Melilla.

A pesar de ello por los datos que aporta el texto creemos que se trata de la ciudad de Ceuta, y dado que no disponemos de ninguna imagen concreta de la fábrica de harinas en cuestión, incluimos una antigua vista panorámica.

Pedimos su colaboración para conocer más datos sobre las harineras en Ceuta y Melilla.

«La vieja fábrica de harina»


Chiki, en El Faro de Ceuta y Melilla. 12 de noviembre de 2008.

Lo recuerdo de toda mi vida -y ya no és corta, dicho sea de paso-, con su fachada rosa pálida, su ángulos de vigas vistas y sus techos en semicírculos que inspiran las viejas imágenes de otras épocas y otros lugares. Lo recuerdo de siempre con sus enormes cristaleras (más de un centenar) desde donde se veía el mar en el horizonte; el puerto en la cercanía; las traiñas semihundidas del peso del pescado y los pescadores de caña en la explanada del muelle. Sí, lo recuerdo perfectamente; y cuando ya tenía edad de andarlo casi todo (que por aquel entonces lo hacíamos pronto) me gustaba pasar por las escolleras del muelle Alfau desde mi playa de San Amaro, hasta sus entradas donde cargaban los coches y furgonetas con sacos de Harina que se encontraban apilados por cientos en su entrada. Era un juego para nosotros, porque si los carabineros te pillaban te esperaba una bronca impresionante y unas buenas hostias de tu padre, pero valía la pena saltar de piedra en piedra y colarte en aquel otro mundo de barcos llenos y olores a algas y mareas.

El viejo edificio sigue allí. Sus cristales rotos, su pintura ajada, sus puertas de hierro oxidadas, pero sigue en pie. Desafiante y a la vez orgulloso de ser la última de las fábricas caballas. En pie y sin el tiempo lo haya sometido, -salvando que el hombre si lo ha olvidado- y de su afanar entre cebadas y levaduras, se convirtiera en garaje y almacén. Una concesión de la que el diccionario ubica en sus definiciones como Contrato por el cual se otorga a empresas o particulares la gestión y la explotación de ciertos bienes públicos. Un edificio que por sus características, podría ser cualquier cosa menos lo que actualmente és. Un contrato que como tal, podría “renegociarse” Quizás por ello me pregunto porque no pudiera ser rehabilitado y reestructurado para darle uso en una ciudad que tanto ha crecido, al menos en servicios municipales y que carece de espacio para albergarlos. Se me ocurre que, bien podrían instalarse Bomberos, Policía Local, Parque Móvil que actualmente ocupan un solo edificio donde los medios de automoción se apilan difícilmente en sus garajes, o cualquier otro que por capacidad y personal se hiciera necesario, llámense servicios de tributos y economía; llámense Servicios Sociales; llámense Cultura y Educación (con Festejos, Mujer, Patrimonio, etc); llámense Instituto de Deportes o Juventud. Es un edificio tan adaptado que en poco tiempo podría funcionar directamente con el ciudadano. Es evidente que el actual contrato de concesión es un impedimento pero, como decía mi padre: donde hay patrón, no manda marinero; y que yo sepa, está ubicado en el Puerto y como todo el mundo sabe, el Puerto, -aún con su propia autonomía-, sigue estando dirigido por un hombre de la Ciudad, ¿o no?


Fuente:

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Los molinos de Ayoó de Vidriales (Zamora, España)


Os invitamos a visitar una interesantísima entrada sobre los molinos de la localidad zamorana de Ayoó de Vidriales. Se encuentra en el blog Avantales, y además de precisarnos la ubicación concreta de los artefactos, en ella se hace una descripción acompañada de interesantes fotografías.

Se trata, nada más y nada menos, de diez molinos. Además de ellos se nos ofrece una imagen de la fábrica de harinas de Santibáñez de Vidriales, en la que observamos una fecha de construcción: 1929.

Desde aquí apoyamos su reivindicación para la recuperación de los molinos de Ayoó y damos las gracias a los autores del blog por su trabajo documental. Enhorabuena.


Fuente:

lunes, 8 de diciembre de 2008

La harinera «La Verense» de Barbastro (Huesca, España), albergará el Museo de la Memoria de las Migraciones de Aragón

Avanza el anteproyecto del espacio museográfico sobre las migraciones que se ubicará en la antigua fábrica harinera conocida popularmente en Barbastro como “El Moliné”, sita en la Plaza de Guisar. Se está encargando de ello Carmen Castán.


El Ayuntamiento de Barbastro, por medio de su concejalía de urbanismo, ha encargado a un arquitecto un estudio de viabilidad del edificio.

Una vez que dicho informe esté concluido el Ayuntamiento destinará partidas para su equipación y su conversión en Museo de la Memoria de las Migraciones de Aragón.


Historia del edificio
La actual fábrica de harinas data de 1959. Recibió el nombre de «La Verense», aunque en la zona se siguió denominando como «El Moliné» dados sus precedentes. Y es que anteriormente existieron en ese lugar varios molinos harineros de piedras, inicialmente hidráulicos hasta su electrificación en los años 1930. El rastreo documental de dichos molinos alcanza hasta el siglo XIV.
La fábrica de harinas de Barbastro tiene una interesante planta trapezoidal y consta de tres plantas.

Centro de las Migraciones
El Centro de Estudios y Recursos y Memoria de las Migraciones de Aragón es una iniciativa en la que participan el Ayuntamiento de Barbastro, el Centro de Estudios del Somontano, la UNED, la DPH y el Gobierno de Aragón.

Fuentes:

http://www.memoriadelasmigracionesdearagon.com/museo.php
http://www.diariodelaltoaragon.es/index.php?mod=noticias&mem=detalle&idnoticia=311534

sábado, 6 de diciembre de 2008

Musealizarán la vivienda de la harinera de Santibáñez de Vidriales (Zamora, España)

Noticia de La Opinión de Zamora (16-10-2008):


La casa familiar de la harinera de Santibáñez de Vidriales albergará un museo etnográfico

La propiedad cede durante 25 años la planta baja del inmueble al Ayuntamiento, que creará una asociación para gestionarla


La emblemática casa familiar de la fábrica de harinas de Santibáñez de Vidriales pasará a convertirse en un museo etnográfico municipal de llegar a buen puerto las negociaciones mantenidas entre la propiedad y el Ayuntamiento vidrialés a través de uno de los vecinos del pueblo y amigo del propietario, según ha podido conocer este diario. Unas conversaciones que se vienen sucediendo y que han tomado forma hace escasas fechas. De este modo, la planta baja del inmueble tendría un destino cultural sucediendo a la antigua actividad de almacén y oficinas de la que en otros tiempos fuera una pujante factoría harinera.
Desde el Ayuntamiento se perfilan los últimos flecos de la fórmula administrativa para la adquisición temporal del local que pasaría por la cesión del recinto, por un periodo de 25 años, para la actividad específica. Otra de las cuestiones consistiría en la gestión a llevar a cabo mediante una Fundación o asociación cultural. En los detalles a considerar se incluiría la supervisión por parte de la propiedad de las obras de reforma y acondicionamiento del local.
La generosa aportación al municipio se considera desde el Ayuntamiento como «muy importante» debido a poder contar con un espacio de tales características en este singular inmueble del año 1927. Un edificio que cuenta con la protección de su fachada en las Normas Urbanísticas a aprobar en las próximas fechas.
En la planta baja, con una superficie de unos 200 metros cuadrados, se procedería a retirar algunos de los elementos que servían de carga para el almacén, barajando la posibilidad de permanencia de otros con el fin de conjugar la actividad originaria del espacio con la ahora prevista. Para ello, el Ayuntamiento se encargaría de acometer los trabajos en base al previo estudio técnico para la intervención. Paralela a la actuación de obra se procedería a constituir una asociación que se encargaría de recoger, seleccionar y catalogar los elementos a conservar en el museo etnográfico, entre los que se encontrarían los utensilios y aperos antiguos, vestimentas tradicionales y un conjunto de enseres que en algunos casos se encuentran en trance de desaparecer.
Serían los miembros de la asociación quienes se encargarían a la vez de poder mostrar al público el espacio cultural. La conservación en un espacio de estos elementos antiguos se ha venido barajando desde hace años en Santibáñez, considerando tanto la antigua iglesia como en otros lugares, aunque el recinto ahora previsto es quizás el más apropiado debido a las características singulares del propio edificio que resulta conocido en toda la comarca.

Fuente:

jueves, 4 de diciembre de 2008

Una harinera en Trigueros (Huelva, España), estudio del artista Juan Manuel Seisdedos


El polifacético artista Juan Manuel Seisdedos (pintor, escultor, diseñador, ...) tiene su estudio actual en una vieja fábrica de harinas ubicada en la localidad onubense de Trigueros.

Fue en el año 1992 cuando Seisdedos culminó la rehabilitación de la harinera para instalar en ella su residencia y su taller, siendo desde entonces el lugar donde desarrolla su vida y su producción artística.

Como observamos en las fotografías, el autor y sus obras comparten espacio con elementos propios de la fábrica de harinas, como los depósitos de trigo mojado que se ven al fondo de la foto horizontal o la máquina de limpia de la imagen vertical.

Biografía
Juan Manuel Seisdedos nació en Huelva en 1943. Inicialmente autodidacta, a los 14 años entra como discípulo en el taller que compartían el pintor Pedro Gómez y el escultor Antonio León Ortega. Allí aprende fundamentos de escultura, de pintura impresionista y de dibujo.
Por aquellas fechas Manolo Moreno, que había sido en Madrid alumno de Vázquez Díaz, le muestra una visión del arte actual, que prende rápidamente en su ánimo inquieto.
A principios de los años sesenta forma parte del pequeño núcleo que dio origen al Grupo Santa Fe. En este grupo confluyen algunos jóvenes interesados en el arte plástico, en la literatura o la música, y con enormes ganas de encontrar un espacio respirable en aquella ciudad de bello entorno, pero entonces apática y atrasada.
Desde 1965 al 68 reside entre Barcelona y Bruselas, donde busca ampliar horizontes y adquirir conocimientos. En Barcelona frecuenta el Cercle Artistic Sant Lluc, donde continua practicando el dibujo y conecta con artistas catalanes. En Bruselas conoce el expresionismo belga y el alemán. Sus planteamientos ideológicos y sus contactos con los exiliados españoles en aquella ciudad, impregnan una corta etapa de su actividad creativa.
En 1970 forma equipo de trabajo con Jesús Mojarro. El equipo desaparece al año siguiente, después de exhibir en Madrid el resultado de doce meses de intenso trabajo. Son seleccionados para formar parte de la representación española en la Bienal de París de 1971. Dos obras de esta etapa son adquiridas por el Museo Español de Arte Contemporáneo y por el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla. Estos últimos acontecimientos y ciertas vivencias personales le hacen replantearse su relación con el arte. Regresa a Huelva, donde continúa trabajando, y desde donde salen sus exposiciones con alguna frecuencia.
Recientemente ha expuesto su colección Vibraciones en la sala de exposiciones del convento de Santa Inés (Sevilla).

Fuentes:

martes, 2 de diciembre de 2008

El Molino de los Frailes en Escobar de Polendos (Segovia, España)


El Molino Quemado
En Escobar de Polendos están los restos de una industria que fue testigo silencioso de una historia y sus gentes

Almudena Rico para El Norte de Castilla (28-10-2008):

Dicen que «mientras quede el recuerdo no se muere del todo», y eso pasa con las cosas, la gente, los lugares... Lugares que se resisten a morir en el olvido y que siguen escribiendo las páginas de la historia. Uno de estos lugares es el viejo molino de Escobar de Polendos, llevado por los acontecimientos a ser conocido como el Molino Quemado. A poco más de dos kilómetros del pueblo y situado junto al río Polendos, ha sido movido por sus aguas durante siglos, y aunque dejó de trabajar hace sesenta y cuatro años devorado por las llamas, allí siguen sus restos, vestigios de esta industria milenaria y únicos testigos de su final. Su nombre era Molino de los Frailes y fue uno más de los trescientos molinos harineros que se extendían a lo largo de la provincia al pie de los ríos.
No se conoce la fecha en que se construyó el molino, ya que el primer dato documentado aparece en el Catastro del Marqués de la Ensenada (1752), en los libros sobre el Sexmo de Cavezas pertenecientes al lugar de Escobar de Polendos, donde dice que en el pueblo «se halla un molino harinero con dos ruedas, que muele la mitad del año con una y la otra mitad del año a represadas». También lo cita el Diccionario Geográfico de Madoz (1850) y los últimos datos documentados aparecen en el 'Registro fiscal de todos los edificios, solares y demás fincas urbanas' que se encuentra en el Ayuntamiento, en el que menciona que «la superficie total de vivienda, molino y presa es de 312 metros cuadrados» y que la propiedad era «en prohindiviso» una tercera parte de la marquesa de Lozoya. Aparecen también las transmisiones del dominio en los años sucesivos, hasta que en 1919 pasa a Marcos Herrer, su último propietario.

Trágico final
Éste último trabajó el molino hasta 1944 en que un incendio arrasó todo: enseres, cereales y animales domésticos, y resultó doblemente trágico ya que en el interior pereció la persona que se encontraba al cuidado del molino y los animales, León Abad, conocido como 'el tío León'. Sucedió, según cuenta un nieto del señor Marcos, la noche del 15 de agosto, cuando sus abuelos se encontraban en el pueblo, ya que era la fiesta y casualmente ese año eran mayordomos. Un vecino de Escobar, José González, recuerda que él fue quien con un carro llevó la bomba de agua desde Mozoncillo para intentar sofocar el fuego, aunque finalmente no se pudo salvar nada.
La prensa publicó la noticia el 17 de agosto, según la cual las pérdidas ascendieron a unas 80.000 pesetas, una fortuna en aquella época. Tan sólo se pudo rescatar la piedra de moler, que el hijo del señor Marcos, Feliciano, colocó en el nuevo molino que construyó después en el pueblo.
Nunca se supo la verdad de lo sucedido, y aunque se cree que fue intencionado, como así manifestaban algunos indicios, nunca pudieron encontrar pruebas que inculparan a nadie y el caso se archivó. Tan sólo aquellas paredes hoy derruidas saben lo que ocurrió esa noche. Allí siguen de pie, como negándose a caer, las gruesas paredes de la casa con sus vigas quemadas, el cárcamo, la presa... Allí, entre los restos, cerrando los ojos, se puede escuchar el silencio, y casi todavía la brisa trae un olor a cenizas...

viernes, 28 de noviembre de 2008

Fábrica de harinas «La Única» de La Bañeza (León, España)

El origen histórico de esta harinera se sitúa en el año 1926, dotándose de un sistema Bühler que se ha mantenido hasta la actualidad en perfectas condiciones.

Su iniciativa se debió al empresario M. Martín, pasando posteriormente a su viuda e hijos, molturando hasta el año 1996.

Tras el cese en su actividad fabril, se produjo la adquisición del edificio a los hermanos Martín Toral por parte del Ayuntamiento de La Bañeza.

Para su conservación y mantenimiento se establecieron en la fábrica de harinas dos escuelas taller. Por entonces existía la intención de crear en la harinera un “Museo del pan”, si bien posteriormente se descartó dicha finalidad.

Desde su compra a los herederos hasta la actualidad, en la rehabilitación y adecuación de este histórico inmueble bañezano se han gastado 686.720 euros, cantidad que resulta de las inversiones hechas por la Junta de Castilla y León en ambas escuelas taller y por las del propio Ayuntamiento de La Bañeza en la instalación de un ascensor y el acondicionamiento de la cubierta.

En los últimos meses el Equipo de Gobierno bañezano ha replanteado el uso final de la fábrica de harinas «La Única», habiendo decidido instalar en ella el "Centro de Interpretación de la ciudad de La Bañeza". Obviamente se mantedrá la magnífica maquinaria original que conserva el inmueble, de la casa suiza Bühler, y junto a ella se incorporarán elementos que expliquen la historia y evolución de la localidad.

Finalmente, en el día de hoy el Ayuntamiento de la Bañeza ha adjudicado mediante decreto la redacción del proyecto del centro de interpretación a la empresa Ingeniaqed. El coste total será de 194.550,50 euros, contando para ellos con la colaboración económica de la Diputación de León. Se estima que las instalaciones abran sus puertas a finales del próximo año 2009.

Fuentes:

martes, 25 de noviembre de 2008

Festividad de Santa Catalina de Alejandría, patrona de los molineros

Hoy se celebra la festividad de Catalina de Alejandría.

Se la considera protectora de los estudiantes, filósofos, prisioneros, jóvenes casaderas y de cuantos se relacionan por su oficio con las ruedas.

El último motivo tiene que ver con su martirio. Por intentar convertir al cristianismo al emperador romano Maximiano, fue torturada en unas ruedas cuajadas de agudísimos clavos y cuchillas, que según la leyenda saltaron en mil pedazos e hirieron a sus verdugos ante las oraciones de Catalina.

Por ello los molineros la tienen como su patrona, así como los carreteros, torneros, alfareros, afiladores... También es patrona de la ciudad de Jaén (España).

Feliz día a todos los molineros.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Superamos las 10.000 visitas

Aunque hemos dejado de anunciar públicamente la llegada a las 7.000, 8.000 y 9.000 visitas, ello no quiere decir que haya cesado nuestra sorpresa y agradecimiento por la respuesta que estamos recibiendo al contar con tantos lectores. Sencillamente hemos querido retener nuestra muestra pública de euforia para no parecer presuntuosos.

Pero hoy si es un momento que no nos resistimos a celebrar. Alcanzar 10.000 pinchazos en este blog era una utopía, un sueño. Recuerdo que tildábamos de locura particular el inicio de esta andadura, pero se ha comprobado que no era tal. Hay muchos más “locos” como nosotros y lo estamos viendo semana a semana.

¡¡¡ GRACIAS !!!

Los proyectos se suceden, tenemos aún decenas de entradas almacenadas y pendientes de colgar en días venideros. Lejos de atisbarse el final, estamos comenzando, tenemos mucho camino por recorrer.

Agradecemos muchísimo las muestras de apoyo y las colaboraciones enviadas. Seguimos en la brecha.

martes, 18 de noviembre de 2008

Plataforma 'Salvem Can Fabregas i de Caralt' de Mataró (Barcelona, España)


En enero de 2007 nacía un movimiento ciudadano encaminado a salvaguardar un edificio industrial de la ciudad barcelonesa de Mataró: la antigua fábrica de harinas "Can Fabregas i de Caralt", situada en la calle Biada número 15.

A pesar de estar protegido en el Plan de Urbanismo, la propuesta de construcción de un centro comercial hizo replantear dicha situación a la concejalía responsable, y autorizar su demolición. A ello se opusieron estos vecinos, que decidieron ejemplarmente organizarse en una plataforma.

Historia del edificio industrial
El empresario Antoni Larroca encargó en 1879 la construcción de esta fábrica de harinas al arquitecto Ignasi Caballol y al ingeniero Alfons Flaquer. El nombre inicial de la industria fue el de 'Farinera Mataronesa'.

Se trataba de una industria movida por vapor. En 1890 se encuentra registrada a nombre de la sociedad Martin i Companyia. En 1928 consta como fábrica de Fàbregas i de Caralt, coincidiendo con una importante reforma.

Existe muchísima más información sobre la fábrica en la web de la plataforma Salvem Can Fabregas

domingo, 16 de noviembre de 2008

El “Museo de la Ciencia” en Valladolid (España), asentado sobre los restos de la fábrica de harinas «El Palero»

En 2003 abrió sus puertas el Museo de la Ciencia en Valladolid, creado por iniciativa municipal.

En este blog, lo que nos interesa destacar de él es que parte de sus instalaciones se ubican sobre lo que antaño fuera la fábrica de harinas «El Palero», a orillas del río Pisuerga, cuyas aguas se derivaban en parte unos metros para mover las turbinas de esta industria.

De aquel edificio fabril apenas se conserva una fachada, realizada con ladrillo prensado. Su proyecto corresponde a la empresa Daverio Henrici, S.A., datándose la construcción en 1912. No obstante, existen datos sobre la existencia de otra harinera anterior en el mismo lugar, ya documentada en 1846.

Como recuerdo de su pasado como fábrica de harinas, el Museo de la Ciencia recoge una un área dedicada a la molinería harinera tradicional, enmarcada dentro de una sala de actividades educativas para los más pequeños.

Fuentes:

CARRERA DE LA RED, M. Á. (1990): Las fábricas de harina en Valladolid, Caja de Ahorros Provincial de Valladolid, pp. 250-255

http://www.museocienciavalladolid.es/

miércoles, 12 de noviembre de 2008

La Fábrica de Harinas de Plasencia (Cáceres, España)

Disponemos de algunas referencias sobre la existencia de una fábrica de harinas en Plasencia que hace algunos años fue objeto de rehabilitación. La harinera, según nuestras referencias, se encuentra en la Plaza de la Cruz Dorada.

Concretamente en 2005 una escuela taller formada por treinta alumnos de carpintería, albañilería y acabados de construcción realizó obras de restauración con una inversión de 26.473 euros. Se recuperaron entonces los pavimentos, solado, paredes, techos y la decoración del inmueble.

Nuestras noticias provienen de El Periódico de Extremadura:


27-04-2005:

La Escuela Taller restaura la fábrica de harinas

La alcaldesa y el edil de la escuela taller, Blas Raimundo, acompañaron ayer a su director en una visita por las obras de restauración realizadas por treinta alumnos de los talleres de carpintería, albañilería y acabados de construcción. La inversión ha sido de 26.473 euros y ha incluido pavimento, solado, acondicionamiento de paredes, techos o decoración.


27-05-2008:

Permutan la fábrica de harina para ampliar la escuela de cocina

El pleno aprobó ayer (26-05-08), con la abstención del Partido Popular, la adquisición por el consistorio, mediante permuta, de una parte del edificio de la antigua fábrica de harinas, ubicada en la plaza de la Cruz Dorada.
El inmueble se encuentra actualmente en ruinas y la compra es necesaria por parte del ayuntamiento para ejecutar la futura ampliación de la sede de la escuela municipal de cocina. Su adquisición se complicó, según explicó el concejal de Hacienda, Francisco Barbancho, porque, de los cinco propietarios, uno rechazó la opción de permuta y por ello, decidieron la división de la finca municipal en cinco parcelas, cuatro de ellas edificables y otra con destino a zona verde y viario. Así pues, el pleno dio vía libre, ya que se aprobó el inicio de los correspondientes expedientes de permuta con tres de las cinco partes.

Agradeceríamos la colaboración de los ciudadanos de Plasencia para ampliar nuestros datos sobre esta fábrica.

Fuentes:

domingo, 9 de noviembre de 2008

Hallan antiguos molinos manuales en Valencia de Don Juan (León, España)

Me permito la licencia de incluir algo que, si bien no tiene que ver con el patrimonio industrial propiamente dicho, sí interesa y mucho a la molinería, pues tiene que ver con sus orígenes.

Y es que en el yacimiento arqueológico "Castro Coviacense" emplazado en la localidad leonesa de Valencia de Don Juan (mi pueblo natal, por cierto), se han encontrado varios fragmentos de muelas de molinos correspondientes, casi con toda seguridad, a la época romana.

Se trata de molinos manuales, con los cuales se molía el grano en las casas para obtener harina para el autoconsumo -por ello no podemos hablar de patrimonio industrial-. Los ejemplos recuperados hasta el momento son dos muelas superiores o volanderas, las que se situaban sobre otra inferior o fija. Presentan un agujero por el cual se introduciría el grano a moler.

Destrucción del yacimiento

Me he decidido a colgaros esta noticia también para informaros de que dicho yacimiento no está siendo estudiado y respetado como debiera. Sobre el solar donde han aparecido los restos arqueológicos se va a construir un edificio de viviendas y las obras comenzaron sin ningún tipo de seguimiento arqueológico, como exige el PGOU de Valencia de Don Juan. Ante ello y para evitar su destrucción tuve que denunciarlo ante la Junta de Castilla y León, que paralizó las obras y obligó a realizar varias catas arqueológicas.

Sin embargo hace unos días la propia Junta ha autorizado al vaciado del solar, con lo que los restos arqueológicos que ya habían aparecido y otros muchos que se contenían en los abundantes estratos arqueológicos, han sido destruidos. Es lamentable ¿verdad?, pues es lo que hay, inoperancia y desinterés por parte de las administraciones local y autonómica, que son las que han permitido semejante barbaridad. Pese a todo seguiremos luchando por nuestro patrimonio, no bajaremos los brazos, y exigiremos responsabilidades a los culpables.

NOTA: si queréis tener más información sobre este yacimiento arqueológico pinchad aquí.

domingo, 2 de noviembre de 2008

La fábrica de harinas «Florinda» de Manresa (Barcelona, España), sede de la Policía Local

Se trata seguramente de la mayor sorpresa que nos hemos encontrado a lo largo de nuestra andadura en busca de edificios fabriles harineros rehabilitados.

No destaca por su intervención arquitectónica, ya que el exterior apenas se ha tocado y parece que nos encontramos ante una fábrica de harinas que no ha cesado su actividad. Mantiene incluso los muelles de carga originales.

Sólo cuando nos fijamos en los detalles apreciamos que su uso es hoy bien diferente. Vemos que el tejado no tiene el característico polvo blanco posado sobre las tejas que muestran las harineras en actividad. A través de las ventanas observamos también una amplia iluminación y ajetreo administrativo impropio de una fábrica. Por último, a las entradas encontramos pequeños letreros que nos indican que el edificio alberga hoy las sedes de distintos entes y asociaciones de Manresa, como la Associació de Veins de Valldaura, Área municipal de Recursos Humanos, Protección Civil, A.D.F.,, ...

Pero la principal parte de su espacio lo utiliza la Policía Local de Manresa, habiéndose requerido la intervención sobre los espacios interiores del edificio fabril para habilitar en él las oficinas, calabozos y demás ámbitos requeridos, algunos de los cuales pueden verse en el enlace antes indicado.

La Florinda
Respecto al edificio industrial diremos que corresponde a la antigua fábrica de harinas o farinera "Casajuana i Masana", conocida popularmente en Manresa como «La Florinda», nombre femenino, como tantas otras harineras, el de pila de Florinda Maristany i Oliver, esposa del empresario que mandó construirla, Josep Casajuana i Rodríguez.

La magnífica arquitectura modernista se debe al proyecto del arquitecto catalán Ignasi Oms i Ponsa, máximo exponente del modernismo manresano. La erigió el constructor Cristòfol Botinas. Según puede leerse rotulado, la fábrica terminó de construirse en 1912, habiéndose iniciado en 1911 y comenzando a molturar en 1913.

El conjunto lo forman tres edificios. En el centro, la fábrica propiamente dicha se compone de sótano y cuatro alturas, coronadas por una torrecilla. A ambos lados un almacén de dos plantas y el grupo de silos magníficamente construidos en consonancia con la decoración del conjunto, en la que destacan los ladrillos vistos y la cerámica vidriada en colores. Otros elementos claramente modernistas son los metálicos (forja) que conforman la escalera interior y la techumbre del muelle de carga.

Ignasi Oms i Ponsa

Ya indicamos que este arquitecto es el máximo exponente del modernismo manresano. Se inició en su profesión como colaborador de Domènech i Montaner. Posteriormente llegaría a ser el arquitecto municipal de Manresa desde 1892 hasta 1914, época de la que se conservan numerosos edificios en la ciudad, como la casa Torra, la casa Davant, la casa Lluvià o el Casino.

Sociedad Casajuana i Massana

La promotora de la harinera fue la sociedad Casajuana i Massana, formada por dos antiguos socios de otra fábrica de harinas manresana, «La Favorita». Sin embargo, pocos años después de iniciar la actividad fabril la sociedad se disolvió, quedando como único dueño Josep Casajuana i Rodríguez.

Según los datos que hemos podido consultar, la maquinaria que incorporó «La Florinda» era de origen alemán y molturaba al día 60.000 kilogramos de trigo.


Fuente:
Esteve SERRA, Lluís VIRÓS, Lucía JUÁREZ y Jaume SERRA (¿2006?): Fitxes de Patrimoni Industrial a Manresa. Estudi per a la creació de rutes del patrimoni industrial de Manresa, Ajuntament de Manresa.
Agradecemos la colaboración del Departamento de Cultura del Ayuntamiento de Manresa, que nos facilitó la referencia bibliográfica.

lunes, 27 de octubre de 2008

Alternativas a la piqueta (I): la rehabilitación de antiguas fábricas de harinas como viviendas

Tristemente vemos con demasiada asiduidad que las abandonadas harineras son vistas por los constructores únicamente como solares donde edificar bloques de nueva planta.

Los amplios espacios urbanos de estos establecimientos industriales son extremadamente golosos para los especuladores inmobiliarios, bien constructores, bien concejales de urbanismo sin escrúpulos.

Son numerosos los casos en que se destruyen las viejas fábricas allí ubicadas, quedando sólo su recuerdo fotográfico cuando algún nostálgico (dichosos ellos) decide inmortalizarlas antes de acabar destruidas. En algún caso incluso se puede rastrear incluso su existencia por la huella toponímica que han dejado: nombres de calles, barrios, e incluso de planes parciales urbanísticos (como los de Alicante o Huesca, ambos de total actualidad).

Pero para no caer en la desesperanza e incluso promover movimientos de preservación de este tipo de patrimonio industrial, vamos a recoger algunos ejemplos de reconversión de antiguas fábricas de harinas como viviendas.

Los casos que tenemos constatados por el momento son tres. En Barcelona capital, dos fábricas de harinas han sido rehabilitadas como oficinas y viviendas. Corresponden a las antiguas harineras Can Gili Vell y Can Gili Nou, ubicadas en el barrio del Poblenou.

En Tudela de Duero (Valladolid), la fábrica de harinas «La Treinta» fue hace años transformada un bloque de casas particulares. Esta harinera data de 1932, fecha en que fue erigida por la sociedad Hijos de Aquilino Sánchez. Pasó a propiedad de Miguel Sáez Sánchez en 1943, quien continuaba siendo su dueño y explotador en 1990 según el libro de Miguel Á. Carrera de la Red.

Es cierto que para habilitar como vivienda una fábrica de harinas debe destruirse toda su maquinaria y distribución arquitectónica interior, con lo que ello tiene de negativo en muchos casos. Nosotros somos partidarios de conservar no sólo los contenedores, sino los contenidos. Pero somos plenamente realistas, y comprendemos que no todas las máquinas y utillajes de todas las fábricas de harinas pueden salvarse.

Por ello no nos parece mal que se planteen soluciones intermedias en edificios como los que acabamos de ver. Entendemos que son alternativas mucho mejores a la destrucción total de los edificios industriales. Pero planteamos que, en los casos de que dichas fábricas contengan maquinaria o archivos, estos deben ser obligatoriamente inventariados.

Una vez catalogados por expertos, debe valorarse su conservación, que será total en el caso de la documentación (pasará al Archivo Histórico Provincial correspondiente). Para las máquinas y utillajes nosotros propondríamos su total conservación en almacenes de museos o instituciones relacionadas con el patrimonio industrial, aunque somos plenamente conscientes de las dificultades que ello entraña, por lo que podría reducirse a la conservación solamente de un tipo o modelo de cada elemento y marca, como testimonio para el futuro, y la concienzuda documentación del resto previa a su destrucción o venta.

viernes, 24 de octubre de 2008

10 años del teatro “García Lorca” en Getafe (Madrid, España)

Hace ya una década, la fábrica de harinas ubicada en la localidad de Getafe (Madrid) fue objeto de un interesante y sorprendente proyecto de reutilización.

El proyecto lo firmó el arquitecto José María Pérez (Peridis) y consistió básicamente en la transformación de la vetusta harinera en el Teatro Municipal “Federico García Lorca”.

La rehabilitación fue ejecutada por una escuela taller y diversos programas de formación ocupacional, que concluyeron con la inauguración del nuevo centro el 29 de mayo de 1998.

Se ubica en la calle Ramón y Cajal número 22. En su intervención participó también la empresa Construcciones y Promociones García, S.L. El resultado de la rehabilitación es un magnífico teatro-auditorio dispuesto a la italiana, es decir, con planta en forma de herradura. Su aforo es de 675 espectadores.

Antigua harinera

El edificio de la fábrica de harinas data de 1920 y se construyó con ladrillos, en estilo neomudéjar. No disponemos de más datos a cerca de su vida fabril, ni tampoco sobre su transformación en teatro, por lo que agradeceríamos mucho cualquier colaboración al respecto.

Fuentes:
http://www.getafe.es/CIUDAD/Teatro.page
http://pedrocastro.getafe.es/?p=431

martes, 21 de octubre de 2008

El Molí del Duch, nuevo museo y restaurante en la provincia de Lérida (España)

Noticia de Mapi Menén en La Manyana (19-10-2008).

El antiguo Molí del Duch, construido en el año 1929, está a punto de convertirse en un gran museo y un lujoso restaurante. El edificio, que delimita geográficamente con los límites territoriales de los municipios de Torrelameu, Corbins y Vilanova de la Barca, está anclado en un bonito paisaje natural entre el río Segre y el Noguera Ribagorçana, en medio de la huerta leridana.

Sus actuales propietarios, un matrimonio vecino de la localidad de Benavent, compraron el molino hace cinco años con la idea de restaurarlo. Anteriormente había pertenecido a una familia residente en Lleida que por tradición se dedicaban a la fabricación de harina, pero que ya no lo hacían desde hace tiempo y optaron por despojarse de esta construcción familiar. El edificio estaba muy dejado cuando Pere Solanelles se hizo con él. Ahora el molino parece otro. Después de largas horas de trabajos de restauración, las piezas y maquinaria parece que se vayan a volver a utilizar de un momento a otro. El molino cuenta con cuatro plantas, y cada una de ellas contiene una fase para llegar a la elaboración de la harina. Como es habitual en este tipo de molinos, el proceso comienza en el tercer piso con el peso y la tría del grano y acaba en la planta baja con los clasificadores. Esta transformación es la que se podrá observar en un futuro. El Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya ha dado su aval ya que en una visita que realizaron al Molí del Duch pudieron comprobar que la madera de los accesorios y la maquinaria está en perfecto estado de conservación, y apostaron para que la harinera de Corbins junto con la azucarera de Menàrguens y las sínies de Torrelameu formen parte de un recorrido técnico agrícola muy interesante.

Para acceder al edificio se puede utilizar la A-II, en la salida de Corbins-Balaguer. Justamente delante del molino han construido una rotonda que facilita su acceso. El encanto del molino también viene acentuado por el abundante salto de agua del canal derivado del río Noguera Ribagorçana.

La intención de Solanelles es que este museo sea visitable cuanto antes, pero antes debe ser aprobado definitivamente por la Comissió d’Urbanisme de Lleida. En estos momentos el proyecto se encuentra en fase de presentar alegaciones con una fecha límite del día diez de noviembre. Sonanelles no lo duda ni un momento y afirma que “esta página de nuestra historia agrícola leridana se debe conservar para siempre”.

En la parte posterior del molino se encuentra un almacén de una sola planta que antes se utilizaba para guardar los sacos de trigo y las herramientas. La intención de la familia es la de convertir este edificio en un restaurante no cotidiano, que sería solamente para celebraciones de banquetes. Con el valor añadido del molino, el restaurante también tendría una zona ajardinada alrededor del mismo, el salto de agua y un toque rústico en la decoración.

Fuente:
http://www.lamanyana.es/web/html/lanoticia.html?id=86199&seccio=Comarcas&fecha=2008-10-19&sortida=03:00:00

viernes, 17 de octubre de 2008

Referencia de la harinera «Nuestra Señora del Valle» en Alcalá del Rey (Ciudad Real, España)


Insertamos un interesante enlace al blog "La Gente Aldeana" que el 10 de octubre ha colgado una entrada referida a una antigua y bellísima fábrica de harinas.


El texto y las imágenes corresponden a Félix Pascual:


Un testigo silencioso que tengo el privilegio de tener como vecino, es la conocida fábrica de pan. En el año 1920 se construyó la Fábrica de Nuestra Señora del Valle entre la C/Gustavo Oliver y Oriente. Un edificio de gran volumen y extensión, protegido por grades muros de ladrillos envejecidos por el paso del tiempo y que hoy en día está presidido por esas nómadas cigüeñas.

Al adentrarse dentro de la fábrica, uno comprueba que a pesar de los años de inactividad y el duro paso del tiempo, conserva todas sus infraestructuras básicas. Desde lejos puede leerse en la maquinaria la apostilla ‘nuevo sistema Buhler’, que tenía que ver con los innovadores métodos de molienda centroeuropeos. Y es que la fabricación de harinas era una importante fuente de negocio y trabajo.

Cada día que pasa por la fábrica, su estado es más ruinoso y tétrico. Para uno que ha crecido a su sombra, le duele que nadie haga nada y sería muy bonito recuperarlo e incorporarlo al patrimonio local.

jueves, 16 de octubre de 2008

Restaurarán el Molino "Rufino Ortega" de Malargüe (Mendoza, Argentina)


Información de Diario Los Ángeles (05-10-2008).

Texto: Walter Samchuk.

Fotografía: Roberto Salvadores.

Restaurar el molino de Rufino Ortega costará casi dos millones de pesos

Hay dos empresas interesadas en la puesta en valor de la edificación. El plazo de ejecución es de 8 meses.




Luego de una larga espera, que llevó incluso a un deterioro casi total de su estructura edilicia, finalmente se adjudicará la obra de restauración total del Molino Harinero Rufino Ortega en Malargüe, uno de los verdaderos vestigios arqueológicos e históricos que se observan en la puerta de ingreso a la ciudad.

Declarado monumento histórico de Argentina en 1964, la restauración del molino es reclamada desde hace un largo tiempo, sobre todo por los vecinos del sureño departamento que ven cómo parte de su patrimonio y de su historia continúa deteriorándose.

Como es patrimonio de la Nación, el proyecto de restauración tuvo que pasar por manos de la Comisión Nacional de Museos y Lugares Históricos para ser aprobado y así poder arreglar la deteriorada estructura.

"En buena hora que puedan arreglar el molino; no sólo por su historia sino porque nos trae muchos recuerdos, sobre todo de cuando allí se hacían bailes o algunas fiestas, que nunca se tendrían que haber hecho. Lástima que no fue bien cuidado", expresó María Molina, una vecina de más de 70 años que a diario pasa por el lugar cuando sale a caminar. "Espero que ahora hagan las cosas bien, respetando su construcción de barro y el techo con las cabriadas y sea un lugar de visitas o un museo, pero que no le pongan cemento como hicieron en 1995.

Junto a los corrales y el caso de la estancia La Orteguina en sí, éste es un lugar con mucha historia y además creo que es uno de los pocos molinos que quedan en Mendoza, agregó Juan Rivero, antiguo comerciante de la zona.

Finalmente, y luego de realizarse el llamado a licitación, se efectuó la apertura de los sobres con la oferta económica de las empresas que se presentaron para llevar a cabo la compleja tarea de rehabilitación integral de la vieja casona. Edificar SRL con $ 1.837.000 y Camilletti Hnos. con $ 1.938.000, fueron las únicas que se mostraron interesadas, quienes también tuvieron que cumplir con un requisito especial: el de contar dentro de sus equipos de trabajo con un arqueólogo y un arquitecto especializado en restauración de adobe y canteado de madera con hachuela.

"La rehabilitación integral del molino consiste principalmente en el desmonte y reconstrucción de los techos, restauración de los muros y revoques, nueva instalación eléctrica, carpintería y recuperación de los niveles históricos de los pisos" explicó la arquitecta Sofía Donegani, inspectora técnica de la obra por parte del municipio.

Ubicado a 50 metros hacia el sur del Centro de Convenciones y Exposiciones Thesaurus, en el ingreso norte a la ciudad de Malargüe, hoy puede observarse cómo el "Viejo Molino" continúa degradándose paulatinamente. A simple vista, desde el exterior se perciben grandes daños en el techo (del cual sólo queda una mínima parte) y en el revoque de las paredes. De todos modos, en líneas generales la estructura típica de un molino harinero se ha conservado. Lo que se ha eliminado y no se ve ahora son las instalaciones complementarias del molino.

"Con respecto a la restauración, el dinero lo aporta Patrimonio de la Nación. En breve, vamos a acordar el convenio con el monto definitivo para que nos transfieran los fondos y así poder empezar. Hay un plazo de 60 días para adjudicar la obra y el plazo de ejecución es de 8 meses aproximadamente. Como queremos aprovechar los días de verano, creemos que a fines de octubre ya estarán trabajando", dijo el intendente Juan Agulles.

El molino fue construido a mediados del siglo pasado por el ex gobernador de Mendoza Rufino Ortega y fue el centro de la desaparecida actividad triguera y ganadera de la zona. El sistema del molino presentaba características especiales ya que fue uno de los primeros con funcionamiento hidráulico de la Argentina.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Nota sobre las harineras segovianas: «La Moneda» y «La Castellana»



Recogemos a continuación un fragmento del reportaje titulado "La Segovia fabril" que el pasado día 12 de octubre publicó Carlos Álvaro en El Norte de Castilla:


Harinera «La Moneda»
Así se llamó durante muchos años la fábrica de harinas que funcionó en el interior de la Casa de la Moneda, cerrada en 1869 por orden del Gobierno Provisional surgido de la 'Gloriosa', la revolución que derrocó a Isabel II.

Hasta tres fábricas de harinas diferentes albergó el complejo de la Ceca entre 1879 y 1967, según Glenn Murray. La primera estuvo regentada por Fernando Nieto y operó con normalidad hasta la muerte del dueño, en 1890.
Subastada la finca, en 1903 la compraron los hermanos
Luciano y Mariano Puigdollers y Vinader, joyeros diamantistas procedentes de Madrid, que la regentaron durante el primer cuarto del siglo XX. En 1932, la viuda de Mariano vendió la fábrica al industrial Felipe Aguado, que la mantuvo en activo hasta el año 1967, fecha del abandono definitivo del histórico edificio.

Harinera «La Castellana»
La Moneda no fue la única harinera que trabajó en Segovia en estos años, pues el negocio estaba muy arraigado en una tierra cerealista por excelencia. También en la ribera del Eresma, justo enfrente de la fábrica de loza, estaba La Castellana, fundada en 1856 y propiedad de los Carretero. La factoría fue ampliada y mejorada en 1880 y 1890. «El público hallará en esta casa abierta para la compra y venta de cereales, productos fabricados con el esmero que su excelente maquinaria permite», decía un anuncio publicitario de la época.

domingo, 12 de octubre de 2008

Posible recuperación del «Molino Sidrón» de León (España)

Enlace al magnífico reportaje que hoy publica el periódico La Crónica de León. Texto de Manuel C. Cachafeiro, fotografía de Mauricio Peña:

¿Hay que salvar el último molino de León?

Le llaman ’Sidrón’. Fue fábrica de harinas hasta que fue reconvertido en cocheras.

Ahora, con la reapertura pendiente de la Era del Moro, la pregunta se repite.

Los vecinos piden su rehabilitación, pero hay también quien piensa que no queda nada.

La futura apertura –cuándo es ya una pregunta imposible de contestar– de un tramo peatonal de la muralla entre la plaza del Espolón y la intersección de las calles Ramón y Cajal y Renueva, a la altura de la academia Cervantes, plantea un interrogante añadido: ¿Hay que conservar el último molino en pie que existe en la ciudad de León?

El Ayuntamiento de León, gracias al convenio para el desarrollo urbanístico del viejo cuartel de Almansa, puede contar pronto con dinero para recuperar este espacio, cerrado a los ojos de los leoneses durante casi un siglo, aunque ya se sabe que ‘la casa de todos’, en cuestiones económicas, no anda excesivamente boyante. Con cargo a esta actuación también se fijaba una partida por la venta de las parcelas del antiguo almacén municipal, en La Lastra, pero ni con el PP ni ahora con el pacto PSOE-UPL se ha ejecutado.

La conocida como Era del Moro conserva varios ‘cubos’ de la muralla romana leonesa, que cubren la presa de San Isidro. En la salida más próxima a Ramón y Cajal, justo detrás de una antigua cochera para alquiler, se puede ver aún parte del edificio del molino, conocido como ‘Sidrón’. Expertos en este tipo de construcciones, como Javier Revilla Casado, desconocen por qué se denomina así. Sólo que “el primitivo molino harinero hidráulico fue modificándose y ampliándose hasta dar lugar a una fábrica de harinas”, explica Revilla.

La noticia más antigua sobre esta construcción figura en 1868, en el Boletín Oficial de la Provincia de León. Allí aparece este anuncio: “Se arrienda la acreditada Fábrica de Harinas que fue de D. Antonio Santos, sita en las afueras de esta ciudad; para tratar de ajuste podrán verse con su Sra. Viuda en dicha fábrica”. Al año siguiente aparece otro anuncio similar, que aclara: “Se arrienda por la Sra. Viuda de Don Antonio Santos, la acreditada fábrica de harinas, sita en la Era del Moro y término de esta ciudad”.

La concejala de Patrimonio, Evelia Fernández, no quiere adelantar una decisión sobre la necesidad, o no, de mantener en pie el viejo molino ‘Sidrón’. Evelia Fernández quiere conocer antes si conserva la maquinaria o elementos que lo hagan interesante para el patrimonio industrial de la ciudad. En algunas páginas de Internet se dice que todo el material fue vendido hace años a chatarreros.

Con la llegada del siglo XX, los hermanos Pilar y Mariano Santos se hicieron con la propiedad del molino y decidieron darle un fuerte impulso. Es entonces cuando encargan a Andrés Valcarce Martínez, maestro de obras y agrimensor, que realice una ampliación de sus instalaciones. El proyecto presentado al Ayuntamiento de León data del 8 de abril de 1904. “Básicamente respeta dos edificios existentes y entre ambos realiza un gran silo”, explica Javier Revilla.

Del molino antiguo, basándose en una imagen del fotógrafo Gracia, “podemos decir que sigue las características de la primitiva arquitectura industrial leonesa, empleando el ladrillo macizo y cajones de tapial o cantos cogidos con cal. La piedra sillar se emplea, como vemos, prácticamente sólo en las tres arquerías de los cárcavas”, añade este historiador.

El nuevo silo y demás estancias ejecutadas por Andrés Valcarce introducen algunos elementos decorativos como son resaltes y cornisas, y en la cubierta abre buhardillones que remata con bonitos detalles en madera. Hoy apenas se puede disfrutar. “Desconocemos, por el momento, otros pormenores referentes a esta fábrica de harinas, sus dueños, sus trabajadores, su maquinaria, su final... Se trata de un interesante edificio leonés del cual desconocemos qué partes quedan y cuáles han desaparecido para siempre, y que merecería un estudio particular”, añade.

La organización leonesista ComunidadLeonesa.es encabeza el frente que pide su mantenimiento. Su presidenta, Alicia Valmaseda, considera “incomprensible que se deje abandonado a su suerte y condenado a la desaparición al único molino que sigue en pie en el término de nuestra ciudad y no conseguimos comprender la falta de sensibilidad que hacia estos temas demuestran los equipos de gobierno de la ciudad, cualquiera que sea su signo político”.

PETICION: Rehabilitación como centro sociocultural

Marzo de 2007. Ese día ComunidadLeonesa.es, las asociaciones de vecinos de los barrios de Santa Marina La Real y San Mamés y la Federación de Asociaciones de Vecinos ‘Rey Ordoño’ registraron un escrito en el que pedían la adecuación de la parcela de la Era del Moro, que ya contempla el Plan General de Ordenación Urbana. Así mismo, exigían que el Ayuntamiento “tome las medidas correspondientes para que, dentro de toda la operación de adecuación de la parcela de la Era del Moro, se proceda a la conservación y rehabilitación del molino Sidrón, único ejemplar de molino que queda en el término de nuestra ciudad y que, tras la correspondiente rehabilitación, podría dedicarse a equipamiento socio-cultural de la zona”. De momento no ha habido respuesta.

viernes, 10 de octubre de 2008

El «Molino Sidrón» de León (España), fábrica de harinas de la familia Santos

Los orígenes del «Molino Sidrón» son remotos. Se ubica sobre la presa de San Isidro, en la zona conocida como Era del Moro, extramuros, colindante con la muralla romana en su puerta Norte (Puerta Castillo).
I
El primitivo molino harinero hidráulico, que como decimos tiene antiguos antecedentes, con el tiempo fue modificándose y ampliándose hasta dar lugar a una fábrica de harinas.

La noticia más antigua que hasta ahora tenemos nos lleva hasta 1868, en el Boletín Oficial de la Provincia de León (BOPL) números 87 y 88. Allí aparece este anuncio: "Se arrienda la acreditada Fábrica de Harinas que fue de D. Antonio Santos, sita en las afueras de esta ciudad; para tratar de ajuste podrán verse con su Sra. Viuda en dicha fábrica". Al año siguiente aparece otro anuncio similar (BOPL, nº 124, 20-08-1869) que aclara: "Se arrienda por la Sra. Viuda de D. Antonio Santos, la acreditada fábrica de harinas, sita en la Era del moro y término de esta ciudad".

En fecha que desconocemos llega a propiedad de los hermanos Pilar y Mariano Santos, quienes deciden darle un fuerte impulso a comienzos del siglo XX. Es entonces cuando encargan a Andrés Valcarce Martínez, maestro de obras y agrimensor, que realice una ampliación de sus instalaciones. El proyecto presentado al Ayuntamiento de León data del 8 de abril de 1904. Básicamente respeta dos edificios existentes y entre ambos realiza un gran silo.

Del molino previo, según la imágen del fotógrafo Germán Gracia, podemos decir que sigue las características de la primitiva arquitectura industrial leonesa, empleando fundamentalmente el ladrillo macizo y cajones de tapial o cantos cogidos con cal. La piedra sillar se emplea, como vemos, prácticamente sólo en las tres arquerías de los cárcavos.

El nuevo silo y demás estancias ejecutadas por Andrés Valcarce se adecúa a la arquitectura existente, utilizando el ladrillo macizo, realizando con éste algunos escasos elementos decorativos como son resaltes y cornisas. En la cubierta abre buhardillones que remata con bonitos detalles en madera.

Desconocemos, por el momento, otros pormenores referentes a esta fábrica de harinas, sus dueños, sus trabajadores, su maquinaria, su final... Un interesante edificio leonés del cual desconocemos qué partes quedan y cuáles han desaparecido para siempre, y que merecería un estudio particular.

NOTA: hemos modificado nuestra entrada original, que databa del 23 de mayo de 2008, en base a nuevos datos que hemos localizado y principalmente gracias a la colaboración de los lectores (en especial de Óscar Herrero Holguera) que nos rectificaron sabiamente, pues creíamos que el molino había desaparecido y parece ser que no es así. Intentaremos conocerlo y ampliar nuestra información.

martes, 7 de octubre de 2008

Ecos de las X Jornadas sobre Patrimonio Industrial Agroalimentario

Con enorme éxito se celebraron las X Jornadas de Patrimonio Industrial en Gijón (Asturias), del 1 al 5 de octubre pasados. Cabe destacar la magnífica organización por los miembros de la asociación INCUNA y del TICCIH.

Entre las numerosas ponencias y comunicaciones nosotros vamos a destacar las relacionadas con el patrimonio industrial harinero:

Sobre la intervención en la fábrica de harinas «San Antonio» de Medina de Rioseco hablaron Pablo Sánchez Pérez, presidente de la asociación Llámpara, y Jesús Ignacio San José Alonso, de la Universidad de Valladolid (imagen).

José Ramón Alonso Pereira, de la Universidad de La Coruña, explicó las influencias de las grandes construcciones americanas para silos y harineras en la arquitectura moderna. Conxa Bayó Soler y Mercé Borrás Roca presentaron la comunicación: “La mecanización de la molinería mediante el sistema Buhler”.

Los miembros del equipo de investigación EIPIRMA, Francisco Ayuga, Ana Isabel García José Miguel Gonzalo y José María Fuentes, aportaron dos comunicaciones tituladas: “Reutilización de edificios agroindustriales abandonados” y “Las primeras fábricas de harina industriales españolas. Tipología y características constructivas”.

Desde México llegó Juan Francisco Salamanca Montes para hablarnos, entre otros, de “El molino de Huexotitla: un patrimonio tangible de la industria agroalimentaria de Puebla”. Sobre el Poblenou barcelonés ha escrito Jordi Rogent i Albiol, recordando que en dicha zona se establecieron nada menos que 17 harineras. Desde Italia, Antonio David Fiore, Valeria Sarli y Giordano Vespasiani hablaron, como no, de la pasta alimentaria, lo que inevitablemente trajo a colación varias fábricas de harinas italianas.

Argentina estuvo representada por Laura Amarilla, Juan José Simes y Felicia Bertea, en cuya comunicación hablaron de algunas harineras reutilizadas como “El Porteño” y “El Progreso” en Buenos Aires, adaptados con usos residenciales y culturales, o “Molino Letizia” en Córdoba, hoy centro comercial.

Ricardo Hernández García, Javier Moreno Lázaro, Pedro Pablo Ortúñez Goicolea y Fernando Zaparain Hernández hablaron del sistema Aguilar de Campoo-Alar del Rey, en la provincia de Palencia, citando varias fábricas de harinas: «San Antonio» en Aguilar, «La Horadada» en Mave, «Santa María» en Santa María de Mave, Nogales de Pisuerga, ...

La directora del Ecomuseu-Farinera de Castelló d´Empuries, Carme Gilabert i Valldeperez, también estuvo presente y expuso su proyecto museográfico a los asistentes. Lamentablemente no pudimos escuchar su comunicación por exponerla en sala diferente a la nuestra, como también nos sucedió con las que citamos a continuación. Pilar Biel Ibáñez a buen seguro puso ejemplos de harineras aragonesas, de las cuales es una magnífica conocedora por su experiencia profesional. María del Carmen Cañizares Ruiz disertó sobre Los Molinos de Viento Manchegos y La "Ruta de Don Quijote".

Por nuestra parte hablamos de “Ejemplos de conservación y puesta en valor del patrimonio industrial en España: las fábricas de harinas”.

Pedimos disculpas si no hemos citado alguna charla o ponencia que se centrase en el patrimonio industrial harinero, pues en muchas se pusieron ejemplos al respecto. Por ello, la publicación de las actas de las jornadas constituirá toda una obra de referencia respecto a este patrimonio. Damos por ello desde aquí nuestra más sincera y enérgica enhorabuena a INCUNA por mantener viva esta reunión anual, referente a nivel estatal.

domingo, 5 de octubre de 2008

Los PGE reservan 427.000 € a la harinera de Gordoncillo (León, España)


Según la información publicada por el Diario de León (01-10-2008), en los Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio 2009, presentados por el Gobierno de España ante el Congreso de los Diputados, en las partidas del Ministerio de Cultura se consignan 427.000 euros para el proyecto de rehabilitación y musealización de la Fábrica de Harinas "Marina Luz" de Gordoncillo, en la provincia de León.

Esperamos que con este apoyo gubernamental se consiga llevar a término este interesante proyecto, para el que sólo falta que la Junta de Castilla y León realice un trámite burocrático.

NOTA: A este respecto, han aparecido nuevas noticias en el Diario de León (10-10-2008) y en La Crónica de León (12-10-2008).

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Hotel en la fábrica de harinas «La Concepción» de Peñafiel (Valladolid, España)


En la provincia de Valladolid existen dos ejemplos de hoteles que han aprovechado antiguas harineras para su emplazamiento.

Aún en desarrollo, el proyecto del "Hotel Marqués de la Ensenada", que tendrá cinco estrellas cuando abra sus puertas el próximo año, utilizará el edificio de la harinera «La Perla» en Valladolid, que ya existía en el año 1841. Esta fábrica se incendió y reconstruyó en 1912. Parece ser que el futuro hotel mantendrá alguna de sus máquinas, de la casa Bühler.

Pero en esta entrada vamos a centrarnos en el "Hotel Ribera del Duero", de tres estrellas, emplazado en la localidad de Peñafiel.

Aprovecha el magnífico edificio de la fábrica de harinas «La Concepción», industria que inició su montaje en 1925 con sistema Bühler. La instalación terminó en 1928, comenzando la molturación. Entre su microhistoria particular cabe mencionar que fue una de las harineras españolas que participó en la llamada "Operación Oriente", ya que su harina se envió a Egipto a finales de los años cincuenta. Tuvo adosada una fábrica de galletas.

Nos llama poderosamente la atención la semejanza estética que tuvo «La Concepción» de Peñafiel con «La Magdalena», harinera situada en Valladolid (hoy desaparecida) y que había instalado el empresario Emeterio Guerra en 1914, junto a la carretera de Adanero. Posiblemente correspondan a un mismo arquitecto o escuela.

En Peñafiel existieron otras dos fábricas de harinas, «La Pilar» (movida por las aguas del río Duero y documentada a finales del siglo XIX) y «Martín Moral» (creada en 1922).

Fuente:
CARRERA DE LA RED, Miguel Ángel (1990): Las fábricas de harina en Valladolid, Caja de Ahorros Provincial de Valladolid.

domingo, 21 de septiembre de 2008

5.000 visitas

Tenéis que comprender que estoy profundamente satisfecho y muy contento por el éxito que está teniendo el blog. Cada vez hay más visitas y desde más sitios.

El pasado viernes 19 de septiembre se alcanzó un nuevo record de visitantes diarios, nada menos que 133. Más de cien personas que en tan sólo un día se interesaron por algún aspecto del patrimonio industrial harinero colgado de nuestra página.

¡¡¡ GRACIAS !!!

Según las estadísticas que recoge Motigo, a día de hoy un 85,7% de los visitantes son españoles. El resto de los diez primeros países de origen de nuestros lectores son los siguientes: Argentina (3,7%), México (2,3%), Perú (1,1%), USA (1%), Chile (0,7%), Colombia (0,6%), Gran Bretaña Unido (0,5%), Italia (0,5%) y Venezuela (0,5%).

El día de la semana con más actividad es el martes, y la hora preferida para pinchar nuestro blog, las 12 del mediodía en España.

Debido al creciente interés que constatamos, nuestro ánimo para seguir trabajando en esta página se renueva a diario. Agradezco también el aumento de colaboraciones que estoy teniendo en las últimas semanas, y que iré colgando progresivamente, toda vez que disponga de tiempo suficiente. Adelante.

La fotografía corresponde a la fábrica de harinas de Corcos de Aguilarejo (Valladolid)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Culmina la rehabilitación de «Harino-Panadera» en Irala-Bilbao (Vizcaya, España)


Recientemente se han terminado las obras de rehabilitación y ampliación de la antigua fábrica de harinas de Irala (Bilbao), muy cerca de la plaza de toros de Vista Alegre.
El arquitecto encargado de la intervención ha sido Aitor Fernández Oneka, y como responsable la parte técnica ha participado el ingeniero técnico Carlos Fernández Vasallo, a quien debemos y agradecemos los datos e imágenes que a lo largo de esta entrada vamos a facilitar.
Las obras corren a cargo del Ayuntamiento de Bilbao, que ha invertido en ellas un total de 5.459.940,79 euros, de los cuales 587.022,93 € se destinaron a la recuperación y puesta en valor de la maquinaria.
La finalidad era conservar el edificio industrial, catalogado como Monumento, musealizándolo, e incorporar una nueva zona administrativa que albergue las instalaciones del Área municipal de Salud y Consumo.

Preservación Patrimonial
La Fábrica «Harino Panadera» de Irala, Bilbao está inscrita en el inventario general del Patrimonio Cultural del País Vasco como Bien Cultural con la categoría de Monumento, merced a la Orden de 24 de Junio de 2005 del Consejero de Cultura del Gobierno Vasco (BOPV nº 144 del viernes 29 de julio de 2005) en el Inventario General del Patrimonio Cultural Vasco.

Restauración
Se han utilizado criterios de las Cartas del Restauro tanto para la restauración y conservación del edificio como de la maquinaria. La antigua fábrica se encuentra en un espacio urbanizado entre viviendas del barrio de Irala y las calles Santiago Brouard y Ugalde. El edificio es de planta aproximadamente rectangular de 16,20 metros en el lado corto y 32,40 metros en su lado largo. Cuenta con cinco plantas, la última de ellas tiene dos alturas diferentes que dan lugar a dos cubiertas a distintos niveles, la más baja es una cubierta inundada muy característica de los edificios industriales de la época de su construcción y que ha sido recuperada por su valor histórico y por su eficiencia energética.
Cada una de las fachadas del edificio tiene sus propias características formales. La fachada principal es la este, que presenta una disposición de huecos verticales semejante a la del barrio de Irala, en su parte izquierda cambia la proporción de huecos, que se convierten en horizontales. Estos últimos están adornados en su parte superior por unas piezas cerámicas coloreadas que han sido recuperadas por un artesano local. La fachada oeste sigue un orden compositivo semejante a la este, aunque se pone más en relieve la estructura de vigas y pilares del edificio. La fachada sur sigue un esquema de huecos horizontales adornados por las mismas piezas cerámicas. La fachada norte es prácticamente ciega a excepción de unos huecos que servían de paso a otros pabellones del complejo industrial que no existen en la actualidad.
La estructura portante del edificio esta compuesta por vigas y pilares de hormigón armado cuya restauración ha resultado especialmente delicada. Los forjados son de losa de hormigón armado con espesores variables entre 25 y 12 centímetros a lo largo de las diferentes plantas. Las plantas del edifico se caracterizan por su fluidez espacial, los únicos elementos cerrados son el ascensor y los silos interiores que se encuentran enfrentados en el lado sur de la planta. La comunicación entre las plantas se realiza mediante el ascensor mencionado y una escalera de hierro fundido decorativo que recorre en paralelo a las fachadas este y oeste las distintas plantas. La superficie útil aproximada por planta es de 330 m2.
Por el subsuelo próximo al edificio discurre una línea del tren de cercanías cuya presencia ha obligado a un sistema de cimentación del nuevo edificio mediante una losa. La propuesta supone la rehabilitación del edificio descrito y la ampliación del conjunto con un segundo volumen de menor altura que se ubica junto a los lados este y sur del primero. El planteamiento de las dos edificaciones se debe a un deseo funcional por parte de la administración. Por un lado se busca una nueva ubicación de las oficinas del Departamento de Salud y Consumo, y por otro, la recuperación del patrimonio industrial que supone el edificio de la harinera. De esta manera el contenido administrativo se encuentra en el edificio de nueva planta mientras que en el edifico industrial conviven usos dotacionales y expositivos.

Nuevo edificio
La superficie útil aproximada del edificio de nueva planta es 460 m2 en cada planta. El nuevo volumen abraza la antigua fábrica con una forma recta en el lado este y una semicircunferencia casi completa en el lado sur. El edificio nuevo actúa como una envolvente que protege y respeta al antiguo. En el contacto se generan dos hendiduras que respetan las fachadas de la fábrica. En los puntos de unión entre ambos se encuentran el acceso, las comunicaciones del nuevo y las conexiones entre el antiguo y el nuevo edificio. De este esquema funcional surge la complementación de ambos y el entendimiento del conjunto como una unidad. El nuevo edificio tiene tres alturas sobre rasante su forma actúa como zócalo de la antigua fábrica. El acceso a ambos edificios se produce por la hendidura más ancha descendiendo 60 centímetros sobre el nivel de la calle. Los forjados de la ampliación y los de la antigua fábrica igualan sus alturas para facilitar la conexión al mismo nivel entre ambos. Se distribuye mediante un pasillo interior abierto que da acceso a las áreas administrativas, éstas se ubican hacia la fachada para beneficiarse de la luz y ventilación natural. Se busca la versatilidad de combinaciones en planta, y se apuesta por la fluidez espacial frente a los despachos estanco.
El espacio destinado al Departamento de Salud y Consumo se desarrolla en el edificio nuevo y en parte de las plantas baja, primera y segunda del edificio antiguo. El edificio de la antigua Fábrica se destina a exposición y a actividades complementarias. Los criterios para la rehabilitación de la Harinera son los de conservación máxima. Se recuperarán la mayor parte de las máquinas que describen el proceso productivo de la harina. Se tratarán de conservar los materiales interiores que son el terrazo para el suelo y el alicatado en las paredes. Las carpinterías exteriores se sustituyen por otras de características formales similares. Las plantas del edificio conservan su fluidez espacial primitiva. Se necesita un nuevo ascensor que se colocará en el interior de uno de los silos, en el otro se colocarán los aseos de cada planta. El único elemento cerrado que se añade en la planta es una escalera interior nueva y otra de incendios exterior en la fachada oeste. El resto de particiones interiores previsibles dentro de la Harinera se realizarán con mamparas de vidrio.
La conexión entre los dos edificios se realiza en la zona de molienda, es decir, el la fachada sur de la harinera. El conjunto de los edificios se pintarán de blanco en recuerdo al color de la harina y para enfrentarse de un modo unitario a un entorno donde se combinan arquitecturascoloridas y dispares; de esta forma se consigue “iluminar” el entorno.

Rehabilitación de la maquinaria
En el Proyecto de Rehabilitación de la maquinaria se procedió a la elaboración de los diferentes diagramas y a la adaptación de éstos. Se entiende por diagrama en molinería, al dibujo esquemático de los distintos procesos de elaboración, mostrando el camino o trayectoria que sigue el material desde el momento en que entra en la planta, (bajo la forma de grano), se almacena, pasa por la limpia, acondicionado, sistema de molienda para su posterior almacenamiento y expedición. En los planos que acompañan al proyecto se han desarrollado los diagramas de flujo correspondientes:
• Diagrama de: Recepción, almacenaje, prelimpia.
• Diagrama de: Limpia y acondicionado del trigo.
• Diagrama de: Molienda.
• Diagrama de: Almacenamiento de la harina, subproductos, envasado y expedición.

Finalmente, debido al abandono de la Harinera se observó la pérdida de la maquinaria del laboratorio, para lo cual se procedió a la reconstrucción de dicho laboratorio con la adquisición de aparatos que pudieron ser utilizados hasta el cese de su actividad. De esta forma se podrán entender las características físico-químicas, análisis reológicos y los diferentes baremos de calidad a los que son sometidos los trigos, harina y subproductos.

Historia de la industria
«Harino Panadera» nace en 1902 como resultado de la fusión de otras pequeñas harineras. Actualmente mantiene el cuerpo de fábrica que consta de dos secciones. Una primera sección que dispone de planta baja y cinco pisos (originalmente, cuatro y azotea) que es actualmente la que ocupa la sección de molienda cuya planta es rectangular de 24 x 11 metros, y una segunda sección que corresponde a la ampliación sufrida en 1912 que corresponde a la sección de limpieza y acondicionado de 9 x 13 m.
La fábrica contaba con otra serie de edificios adosados, los cuales han desaparecido en su totalidad y que tenían como objetivo la comunicación con los otros departamentos que constituían la industria. Estos departamentos desaparecidos son:

• Sección de recepción, antelimpia y almacenado del cereal.
• Depósitos de primer acondicionado.
• Sección de almacenamiento, mezcla, envasado de producto terminado.
• Panificadora.

Maquinaria y bienes de equipo
Se observa que la industria ha sufrido diferentes transformaciones desde su inicio hasta su cierre:
La primera transformación sufrida fue la instalación de la maquinaria del fabricante Seck de Dresde (Alemania) y la ampliación del edificio actual con la sección de limpia entre los años 1910-1920.
La segunda gran transformación se realiza entre los años 40 y 60, alcanzando una capacidad productiva de 120.000 Kg en 24 horas.
Finalmente, la harinera sufrió una tercera reforma importante a finales de los años 60 y principios de los años 70 del siglo XX, transformándose la sección de limpieza del cereal así como el transporte neumático del producto terminado.

Secciones
- Limpieza y acondicionamiento:
En 1912 el arquitecto Fidel Iturria es el encargado de la ampliación del edificio destinado a instalar la maquinaria necesaria para la limpieza del cereal. Este edificio está formado por un sótano y cinco plantas, situándose dentro de esta ampliación, dos silos que eran los encargados de dejar en reposo el grano húmedo, para que pudiera alcanzar éste la humedad adecuada para su posterior molienda. Se puede decir que la limpia y acondicionado actualmente forman una sección híbrida, es decir, es una limpia con maquinaria de diferentes fabricantes. En ella podemos encontrar desde maquinaria Inglesa como pueden ser los Carter, maquinaria canadiense como es el caso de la deschinadora Kipp-Kelly, y pasando finalmente, por el fabricante suizo Bühler, encargado de realizar la última gran transformación.
Inicialmente se puede decir, que la capacidad de esta sección estaba proporcionada a la capacidad productora inicial y seguramente, los dos depósitos que en la actualidad se encuentran, eran lo suficiente amplios para poder alimentar a la fábrica durante las 24 horas de transformación. Debido al gran aumento de capacidad que se produjo entre los años 40 y 50, la sección de limpieza debió quedar pequeña. Para solucionarlo se procedió al aumento del número de depósitos de primer reposo instalándose cuatro celdas para este proceso, dedicándose los dos depósitos situados en el edificio existente al segundo acondicionado.
Esta solución no debió de satisfacer. Para solucionarlo, se procedió a aumentar la capacidad de primera limpia a 12.000 Kg/h (288.000 kg/24 horas), es decir, más del doble de rápido que la capacidad de molturación, y en la segunda limpia, se aumentó su capacidad de limpieza en 10.000 Kg/h (240.000 Kg/24 horas); es decir, el doble de su capacidad de molturación. El fabricante suizo Bühler fue el encargado de desarrollar el proyecto, a principios de los años 1970, para lo cual aprovechó la maquinaria existente e introdujo maquinaria suya. La solución tomada fue el doblamiento de la maquinaria, excepto la deschinadora.

- Molienda:
Según se ha podido observar, el sistema original utilizado en la producción era de la casa alemana Seck de Dresden. Esta casa se fusionó a lo largo de su historia con otras casas alemanas, formando la prestigiosa casa Miag, también localizada en Alemania. A principios de los años 1970 esta fábrica fue absorbida por el fabricante suizo Bühler.
Del fabricante Seck se mantienen los molinos y parte de los sasores (construidos probablemente entre los años 1910-1920). La principal característica de estos molinos es el sistema utilizado para su molturación, que consiste en el posicionamiento y distribución de los cilindros de molienda. Se posicionan los dos cilindros en vertical, situándose el cilindro rápido en la parte inferior y utilizando el cilindro, situado arriba, para el embrague y desembrague del molino (este sistema utilizado por pocos fabricantes fue desapareciendo rápidamente). Entre 1940 y 1960 la «Harino Panadera» es sometida a diversas reformas. Se instala maquinaria de un fabricante totalmente diferente al utilizado anteriormente, el español Morros (Emsa), que en la actualidad ha desaparecido. A él se encargó la renovación e instalación del proceso de cernido, siendo la totalidad de los plansichter de la casa Emsa, y también un sasor, además de diferentes bienes de equipo que serían a lo largo de estos años instalados.
Es de suponer que a lo largo de ese mismo periodo se procediera a la instalación del transporte neumático, eliminándose, en su gran mayoría, el transporte por medio de elevadores de cangilones, como también la eliminación de los tubos de madera, siendo éstos sustituidos por los tubos.
Según documentación encontrada, la capacidad productiva tras la reforma era de 120.000 kg de trigo blando en 24 horas, lo que hacía suponer que era una de las mayores industrias harineras en ese momento de España. La sección de molienda no volvió a sufrir grandes transformaciones. Solamente se le fueron adaptando, al proceso de molienda, diferentes máquinas, con el objeto principal de mejorar la calidad, el rendimiento, el control del proceso y la seguridad de la higiene de la harina. Este tipo de máquinas fueron montados por la casa Canal y principalmente por Bühler. Para el control del proceso se instalaron básculas de control de producción para harina y subproductos, mientras que para el aseguramiento de la higiene y seguridad se instalaron entoleter del fabricante inglés Simon (en la actualidad Satake), y cernedores de seguridad del fabricante suizo Bühler.

Diagrama de Molienda
El diagrama de molienda merece una explicación más exhaustiva ya que es el más importante y el que más modificaciones sufre. El principal problema encontrado para el desarrollo del Proyecto es relativo al largo proceso productivo que se desarrollaba. Es decir, el proceso de molturación es desarrollado en una sola línea de producción (18 molinos), no en dos secciones como en un principio se pensaba. Este problema supone una mayor dificultad al trabajo en el momento de desarrollar el proyecto en «Harino Panadera».
Otro problema era que el inicio del ciclo de molienda empezaba por donde se iban a ampliar las dependencias del Área de Salud y Consumo debido a los condicionantes impuestos por el Promotor, en cuanto a la limitación del espacio destinado al museo, y con el objeto de no perder en ningún momento la base productiva y estructural del proceso; se ha desarrollado una notable modificación del diagrama de flujo original, para mantener un adecuado equilibrio de la maquinaria, a la capacidad productiva nueva, reduciéndose el número de la maquinaria existente. Para la selección de la maquinaria se ha tenido en cuenta el dejar las máquinas con mayor antigüedad:
• Molinos Seck: Se mantienen solamente 8 molinos de 1 m.
• Sasores Seck: Se adaptarán al diagrama productivo.
• Plansichter Emsa: Se adaptarán al diagrama productivo.
Con el fin de realizar un proceso productivo lo más parecido posible al original, se ha sometido a un exhaustivo estudio de la enteladura que constituye el cernido del plansichter, así como de las estrías de los cilindros de molienda, quedando reflejado tanto en el diagrama inicial como en el diagrama diseñado para la rehabilitación.
Al igual que el diagrama de molienda, la hoja de estriado es de suma importancia. Porque la diferente dureza de las variedades de trigos, así como el continuado desgaste de los diferentes cilindros, suponen la modificación de los cilindros a lo largo de su vida trabajada. Debido a la gran importancia que tienen los cilindros en todo el proceso, se diseña un cuadro con la hoja de estriado, tanto de la situación en el momento en que dejo de fabricar, como de la futura nueva situación de rehabilitación, para lo cual se ha procedido al estriado o mateado correspondiente de los diferentes pasajes del diagrama.
A continuación se muestra en cifras un resumen de los datos más interesantes de la harinera en el momento de su cierre y en la actualidad tras la rehabilitación de la misma:

Capacidad Productiva
Sección de limpia y acondicionado
• 1ª Limpia: 12.000 kg/h
• 2ª Limpia: 10.000 kg/h.
Sección Molienda
• Antes de la reforma:
-Capacidad: 120.000 kg de trigo blando/24 horas.
-Longitud de molturación: 40.000 mm.
-33,33 mm/100 kg/24 h.
-Nº de bastidores: 1.020.
-Superficie total: 397,80 m2
-Rendimiento: 0,3315 m2/100 kg/24h.
• Reforma:
-Capacidad: 40.000 kg de trigo blando/24 horas.
-Longitud de molturación: 16.000 mm.
-40,00 mm/100 kg/24 h.
-Nº de bastidores: 390.
-Superficie total: 152,10 m2
-Rendimiento: 0,3803 m2/100 kg/24h.


NOTA: Reiteramos nuestro mayor agradecimiento a Carlos Fernández Vasallo por habernos facilitado todos los datos anteriores y le damos la enhorabuena por el trabajo realizado.