lunes 23 de noviembre de 2009

Cortarán y trasladarán la harinera de Mataró (Barcelona, España)

Los intereses urbanísticos saltan por encima, una vez más, del patrimonio. Un buen ejemplo de ello es la fábrica de harinas 'Larroca y Cía.' de Mataró, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones en nuestro blog.

Un edificio de finales del siglo XIX (1879), protegido en el plan de urbanismo por su valor arquitectónico y cultural. Desgraciadamente, tal protección no está sirviendo para nada, pues el interés de un gran centro comercial por instalarse en sus terrenos hizo que inicialmente se propusiese directamente su demolición.

Gracias a la reivindicación de la plataforma Salvem Can Fabregas, dicha destrucción física no se llevó a término, pero ello no ha significado la preservación de dicho inmueble industrial. Las autoridades de Mataró, han acordado el traslado de la vieja fábrica de harinas, para lo cual se procederá al corte del edificio en varios pedazos de 3 por 9 metros y su montaje en otro lugar, como si se tratara de un puzle o una maqueta.

No entienden los responsables de Mataró, que su concepción respecto al patrimonio está auténticamente desfasada. Hoy ya no valoramos exclusivamente el edificio en cuestión, sea una catedral o un palomar, sino el conjunto de este con su contexto paisajístico y cultural.

El patrimonio industrial no puede separar por un lado el testimonio de sus viejas fábricas y máquinas y por otro el entorno urbano y social donde se desarrolló; mucho menos de su memoria colectiva, ya sea de su personal laboral como de los ciudadanos que convivieron con ello.

El traslado de la harinera de Mataró significará su descontextualización. Sus muros pasarán a ser un mero decorado sin mayor valor que el de atestiguar la barbaridad urbanística y patrimonial que se cometerá (esperemos que haya tiempo de rectificar).

Sólo serviría para recordar el absurdo proceso que, de efectuarse, será juzgado en el futuro con la dureza que se merece, siendo puesto como ejemplo negativo en todos los foros dedicados al patrimonio industrial.

Nota: disponemos de las participaciones de lotería que realiza la Plataforma Salvem Can Fabregas para obtener recursos destinados a sufragar los gastos de los procesos judiciales abiertos para tratar de evitar la destrucción de esta fábrica. Si alguien desea colaborar, que nos envíe un correo electrónico con la cantidad que desea (las participaciones cuestan 2,50 € y se juegan 2 € del número 84959).

miércoles 18 de noviembre de 2009

7º Congreso Internacional de Molinología (18 al 20 de marzo de 2010)


La Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos (ACEM) tiene abierto el plazo de inscripción para la asistencia y presentación de comunicaciones al 7º Congreso Internacional de Molinología, que se celebrará en la ciudad de Zamora (España) durante los días 18, 19 y 20 del mes de marzo del póximo año 2010.

Toda la información sobre el mencionado congreso (fichas de inscripción, normas de presentación de comunicaciones, opciones de alojamiento, etc.) pueden consultarse en la página web de ACEM, cuyo enlace ofrecemos a continuación.


domingo 8 de noviembre de 2009

Intentos para rehabilitar el 'Molino de la Ciudad' en Orihuela (Alicante, España)

El actual Molino de la Ciudad en la localidad alicantina de Orihuela se construyó entre 1902 y 1905 sobre las ruinas de un molino del siglo XVIII, del cual se conserva el azud o presa y un puente de sillería.

La construcción del molino es básicamente una obra de ladrillo macizo y cal hidráulica con viguería de pino rojo de Canadá. Consta de tres plantas: la planta baja o de turbinas, la primera planta, donde se hallan las 6 pares de muelas con sus correspondiente tolvas, y la planta alta, que estuvo dedicada a la vivienda.

Originalmente tuvo tres turbinas de fabricación francesa dos para la producción de electricidad y otra para las muelas. En 1950 se suprimió la "fabrica de luz", desmontándose dos turbinas.

Ya solamente como molino, reanudó su actividad en 1963. Se usó para moler todo tipo de cereales y pimientos de bola para la fabricación del pimentón.

Actualmente, la concesión administrativa de dominio público junto a la ribera del río Segura está agotada y no se ha renovado, por lo que el inmueble debería ser derruido. Sin embargo ello no es posiblie ya que el molino está catalogado como Bien de Interés Cultural y posee una protección de segundo grado en el PGOU de Orihuela.

Se trata de uno de los mejores ejemplos de arqueología industrial en plena huerta, por lo que su recuperación es más que necesaria e interesante como legado para futuras generaciones.

Intentos de restauración del molino

Existe intención de rehabilitar el Molino de la Ciudad por parte de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) en base a un proyecto de restauración integral para darlo un uso público y cultural.

El principal impedimento para desarrollar la restauración es la titularidad del edificio. El empresario Antonio Pedrera (Fundación Pedrera), asegura que corresponde a su dominio privado, y que desea cederlo con la garantía de su rehabilitación patrimonial, por lo cual sólo haría falta llegar a un acuerdo entre las partes, algo en lo que se trabaja desde hace años de manera infructuosa.

La CHS entiende que la Fundación Pedrera en realidad no es propietaria del Molino porque en su día adquirió unas dependencias para las que ya se había agotado la concesión administrativa que, además, es intransferible.

Lo que es seguro es la titularidad pública del suelo sobre el que se asienta el Molino de la Ciudad, un meandro del río Segura situado aguas arriba del casco urbano. , sí es de dominio público.

El camino para el entendimiento entre las partes pasaría por la renuncia al litigio por parte de CHS y por la cesión del molino sin contraprestaciones por parte de la Fundación Pedrera.

Uno de los fines que podría darse al inmueble sería la sede de la CHS en la Vega Baja en un edificio anexo, lo que es una vieja aspiración de los municipios de la comarca. Las mismas fuentes precisaron al Diario Información que la apertura de la sede aún es una iniciativa en estudio y, en princiopio, para ubicarla en el entorno del Molino y no en el propio edificio histórico.

La Confederación está dispuesta a asumir el coste de la rehabilitación, que es importante pues hay que drenar la laguna del antiguo meandro y recuperar un edificio de grandes dimensiones. A cambio buscaría un acuerdo con el propietario que se ocuparía de la conservación.

El procedimiento administrativo para declarar la caducidad de la concesión para recuperar la zona para el dominio público no se ha iniciado, aunque fue anunciado por la CHS en diciembre de 2007 y febrero de 2008, no sólo para el Molino de la Ciudad, también para otro de los molinos situados en el término de Orihuela, el de Riquelme. Son los dos de los cinco con los que contaba el cauce a su paso por la ciudad antiguamente.

Recuperación del entorno

Para rehabilitar el entorno del "Molino de la Ciudad" se creó una Escuela Taller cuya actividad formativa dio comienzo el pasado 3 de noviembre de 1999. Estuvo promovida por la Fundación Pedrera y fue cofinanciada por la Consellería de Empleo y Fondo Social Europeo.

Tuvo 45 alumnos-trabajadores, menores de 25 años, que se formaron tanto en cualificación profesional como en trabajo productivo. Las actividades de soporte de este centro tuvieron como finalidad la rehabilitación del entorno del Molino de la Ciudad, un área de actuación con una superficie de 2.488,25 m2 y que comprende el edificio del molino, la laguna y los sotos situados entre ésta y el río.

El objetivo principal fue conseguir la recuperación de la laguna. Situada en un antiguo meandro del río Segura, sufría un alto grado de contaminación debido sobre todo a la eutrofización del agua y a los vertidos ocasionales del entorno (materia orgánica y residuos sólidos como plásticos y otros materiales no biodegradables).

Las propuestas para la restauración del entorno del Molino de la Ciudad fueron básicamente tres:

a. Autodepuración de la laguna, dotandola de dos elementos fundamentales: movimiento del agua y filtrado de la misma.

b. Revegetación de la ribera y el soto del molino, con el objetivo de recuperar la vegetación característica del río Segura de forma que pueda ser contemplada como un museo vivo.

c. La recuperación de la fauna con la recolonización de especies de aves acuáticas, requiriendo para ello una mayor calidad del agua de la que ofrece actualmente la laguna.

Fuentes:

http://www.diarioinformacion.com/vega-baja/2009/10/14/chs-retoma-asumir-molino-ciudad-abrir-sede-comarcal/940578.html

http://www.enorihuela.com/senderos.html

http://www.convega.com/molino/molino.html

martes 27 de octubre de 2009

Artículo "El histórico molino de agua"

Recientemente hemos leido en La Tribuna de Albacete, el siguiente artículo escrito por Ángel Ñacle, quien también es el autor de la fotografía que lo ilustra, correspondiente al molino harinero de la localidad de Alcantarilla de Arriba, en el municipio albaceteño de Yeste.


El histórico molino de agua

Parece ser que en la antigüedad se desarrollaron dos tipos distintos de molinos de agua aunque se sabe muy poco acerca de sus orígenes, aparte de que ambos funcionaban ya en el este del Mediterráneo y en el cercano Oriente hacia el siglo I a. C. El arquitecto romano Vitrubio, que vivió en este siglo, describió detalladamente dos tipos de molinos, los del primer tipo (que obviaremos) todavía se utiliza en partes remotas de la Península escandinava y en el área de los Balcanes, mientras que los del segundo se desarrollaron en los valles de los grandes ríos y, a su vez, eran de dos clases: uno de impulsión inferior en el que el agua pasaba por debajo de la rueda arrastrando los canjilones a medida que circulaba, y otro de impulsión superior en el que el agua era conducida mediante un canal hasta la parte superior de la rueda, y desde allí, al caer, llenaba unos recipientes en forma de cajas colocados en torno a una circunferencia; de este modo la rueda se movía no solo debido a la fuerza del agua sino al peso de la que llenaba los recipientes.

Durante la Alta Edad Media el molino de agua se convirtió en una importante fuente de energía y comenzó a proliferar allí donde había un curso de agua hasta el punto de que había pocas comunidades de población sin un molino y muchas de ellas tenían más de uno. Precisamente una de las características más destacables de la historia de la técnica medieval es la generalización industrial de la energía hidráulica y desde mediados del siglo XI el molino de agua es empleado en las fábricas de harinas.

Los molinos son edificios que tienen características especiales ya que suelen tener la doble función de explotación agrícola y de molino propiamente dicho, por lo que tienen elementos que en el resto de edificios rurales no se dan. En las zonas de la provincia con ríos caudalosos como son el Cabriel, Júcar, Segura, Mundo, Tus, Zumeta, Taibilla y numerosos arroyos de abundantes aguas, es decir, principalmente la comarca de La Manchuela y las Sierras de Alcaraz y Segura, los antiguos molinos harineros utilizaban la fuerza motriz del agua proveniente de los ríos y de la mayoría de sus arroyos para represar y derivar una parte del agua forzándola a pasar a través de un caz o acequia, de varias decenas de metros de longitud, que iba aumentando la altura sobre el nivel del terreno, para llevarla a la instalación, donde se dejaba almacenar en el cubo para, posteriormente, dejarla caer con fuerza en el cárcavo sobre la turbina o rueda hidráulica.

Como digo, primeramente el agua se embalsaba mediante una pequeña presa, desde donde se derivaba la acequia (de obra o excavada directamente en la tierra), que se conoce como caz, y que era controlada mediante una serie de compuertas que dejaban pasar el agua en mayor o menor cantidad. Terminaba el caz en una gran arqueta, el cubo, de varios metros de altura, de fuerte construcción para que pudiera aguantar bien la presión del agua, cuya misión era que el agua almacenada cayera con gran fuerza y de manera constante y uniforme sobre la turbina, que quedaba en la parte inferior por debajo del nivel de superficie del terreno. Del cubo salía una tubería de fuerte inclinación (con una rejilla para detener las posibles matas o ramas) por donde caía con gran fuerza el agua al cárcavo, donde estaba la turbina, consiguiendo con ello la energía necesaria para mover toda la maquinaria. Una vez allí, a través de una compuerta, el bocabocín, el chorro es dirigido a los álabes del rodezno cuya forma cóncava aprovecha esa violencia del choque y hacen girar a la rueda. Lo fundamental de su maquinaria es el sistema formado por el rodezno-árbol-muela volandera cuyo giro solidario permite la moltura sobre la muela solera. Pieza clave del engranaje para que el agua tuviese siempre la misma presión es la rejilla o rasera que se baja para que se llene de agua el cubo y a partir de ahí se mueve a medida que entra el agua a gusto del molinero, por tanto la rasera sirve para dar agua o para quitarla y sobre todo para mantener el mismo nivel. Este tipo de molino sirve para cualquier clase de cereales: trigo, cebada, centeno, maíz, etc.

Cuando llega al molino el grano, en costales o en sacos, hay que realizar dos trabajos preliminares: el primero es pesarlo para lo cual se utiliza principalmente la media fanega (una fanega son 11,5 kilos) y el segundo es limpiarlo, para ello se utiliza la limpia, una máquina movida por una polea a través de una correa de cuero, que le transmite el movimiento desde el eje principal.

La molienda propiamente dicha comenzaba echando el grano limpio en la tolva, desde ella cae en las muelas a través de la canalilla, utilizándose la cibera para conseguir que caiga mayor o menor cantidad de grano. Para facilitar la caída del grano, la canalilla se hacía temblar por medio del eje principal que, justo a su altura, se recubría con pedazos de caña, de este modo, al rozar el eje contra ella la movía, pero no de manera continua y uniforme sino a pequeños golpes intermitentes. El grano caía entre las muelas por el agujero central y con el rozamiento se molía convirtiéndose en harina.

domingo 25 de octubre de 2009

Rutas científicas de alumnos por el Canal de Castilla

No son los primeros ni tampoco serán los últimos, pero queremos destacar el blog de los alumnos del IES Los Alcázares (Murcia), en sus entradas relativas a la Ruta Científica que recientemente han realizado al Canal de Castilla.

Se trató de una viaje de cinco días, que compartieron con alumnos del IES Las Veredillas (Tenerife). En el blog, sus imágenes y sus textos hacen referencia a los recorridos por distintas localizaciones de dicha infraestructura hidráulica, deteniéndose en diversas fábricas de harinas para conocer el complejo proceso indrustrial que en ellas se realizaba.

Por ello hemos querido reseñar hoy aquí su vivencia, como ejemplo de otros muchos estudiantes que se adentran en el mundo de la molinería y del cual adquieren nociones de la importancia que esta actividad tuvo en el pasado, lo que pone de manifiesto la necesidad de conservar dicho patrimonio como legado.

Gracias y enhorabuena por transmitírnoslo tan acertadamente.

jueves 22 de octubre de 2009

Fábrica de harinas de Ceuta (España)


Hace algunos meses publicábamos una entrada (enlace) en la que, con nuestras dudas por desconocimiento, hacíamos referencia a un artículo de opinión sobre la fábrica de harinas localizada en la ciudad autónoma de Ceuta.

Ahora sí, y gracias al blog de Juan Alonso http://edificiosceuta.blogspot.com/ hemos podido documentar fotográficamente este edificio. Por su trabajo, desde aquí le damos las gracias.

Así, todos juntos, poco a poco, vamos aumentando nuestro conocimiento sobre la historia industrial de la fabricación de harinas.

Aunque todavía nos queda camino, pues, por ejemplo, de esta harinera, desconocemos datos tan elementales como su fecha de construcción, su sistema de molturación o su propietario. Mas todo se andará.

lunes 19 de octubre de 2009

La sequía hace aflorar los restos de la harinera de Láncara de Luna (León, España)

La falta de precipitaciones hídricas en los últimos meses ha llevado a que el embalse leonés de Barrios de Luna se encuentre solamente al 8% de su capacidad (26 Hm3 de los 308 que puede llegar a almacenar). Esto hace que muchos restos de las localidades que fueron inundadas por el mismo estén aflorando.

En el marco de nuestra actual investigación sobre las fábricas de harinas de la provincia de León, que constituye nuestra tesis doctoral, el pasado fin de semana decidimos acudir al lugar para explorar los posibles restos de una harinera para la que disponemos de contadas referencias, la que se encontraba en las inmediaciones de la desaparecida población de Láncara de Luna, por entonces capital del municipio que quedó casi totalmente sumergido por el pantano.

Y pudimos localizar los restos de aquella pequeña fábrica harinera, pues sus muros de piedra y algunas bóvedas de ladrillo aún se mantienen en pié pese a las décadas de abandono e inundación. A la vista de lo que queda, se trató de una fábrica hidráulica, abastecida de agua por el río Luna, que discurría junto a ella y para cuya toma tenía un cauce y una presa propios.
Sus dimensiones debieron ser modestas, calculamos aproximadamente que el edificio principal y destinado a la molturación no superaba los 200 metros cuadrados. Poco más podemos decir, salvo destacar su magnífica ubicación, junto a un puente para cruzar el río y cerca de la carretera que unía Villablino con León.

Propiedad
Otro dato con el que ya contábamos, prácticamente el único, es que el propietario de dicha fábrica de harinas era, en el año 1924, Manuel Fernández, quien también poseía un comercio de tejidos y coloniales en Láncara de Luna.

De momento poco más sabemos, salvo que en 1956 la harinera fue inundada junto a todo el valle (1.130 Ha) por el embalse que entonces se inauguraba. Si alguien de ustedes conoce más datos sobre esta referencia, nos ayudaría enormemente comunicándonoslos.

Imagen obtenida del Visor SIGPAC