jueves, 25 de febrero de 2010

Atribuyen a Van Gogh el cuadro que representa un molino de viento en Montmartre (París, Francia)

Recientemente ha sido atribuida al genial maestro holandés Vincent Van Gogh una nueva obra pictórica, que el pasado miércoles ha sido expuesto por primera vez tras pasar varias décadas en el depósito de un museo provincial.

Después de varias semanas de investigación, los expertos del Museo Van Gogh de Amsterdam concluyeron que el cuadro "De molen ‘Le blute-fin’" (en inglés "Le Blute-fin Mill") era obra de este artista universal. "La pintura es un poco atípica para Van Gogh por la cantidad de gente que aparece en él, pero también muy típica por el papel destacado del molino", dijo Ralph Keuning, director del museo De Fundatie de Zwolle, que descubrió la obra en 2007.

El cuadro, que según los expertos data de 1886, fue comprado hace 35 años por Dirk Hannema, antiguo director del museo Boymans de Rotterdam y fundador del museo de Zwolle. Hannema era conocido como un coleccionista de arte experimentado pero que cometió el error de atribuir una obra al pintor holandés Johannes Vermeer en 1937, autoría que finalmente fue descartada.

Desacreditado, Dirk Hannema siguió confiando en sí mismo y en 1975 compró Le Blute Fin por unos 1.000 euros actuales. Convencido de su valía, lo colgó en su propia casa donde lo disfrutó hasta su muerte en 1984. Entonces fue llevado al depósito de su museo. Sólo fue expuesto ocasionalmente en 1993 y en 2007.

El cuadro, de 55 x 38 centímetros, representa el molino de viento que se encontraba en el barrio parisino Montmartre, el preferido por los pintores impresionistas y donde desarroyó Van Gogh una etapa de su vida.

"El tema escogido por Van Gogh resultaba dudoso. Tiene unas figuras muy grandes y coloristas, poco frecuentes en su trabajo", explica a El País Louis van Tilborgh, conservador del museo Van Gogh, de Ámsterdam. Encargado de los análisis, con ayuda de infrarrojos ha visto que el lienzo tiene "una línea roja trazada por el pintor para guiarse en la perspectiva". Otras piezas certificadas también la llevan, y es conocida la dificultad del artista con la representación de los objetos en un plano. Por eso se apoyaba en una especie de guía geométrica pintada en la tela. "Decía que los errores de sus pinturas eran compensados por los aciertos. Y esa línea roja aparece, oculta, en varias telas de la época. También hemos fechado los pigmentos. Un rojo y un verde usados en su época parisiense. Por detrás, el cuadro tiene estampado el sello de la tienda Rey et Perrot, donde compraba sus materiales", sigue Van Tilborgh. En su opinión, los métodos actuales de comprobación de la firma de un cuadro son tan rigurosos que no dejan lugar a dudas. "El empaste de Van Gogh, su pincelada, era especial. Aquí se reconoce en los personajes. En cuanto al motivo, es algo raro, pero encaja en lo que hizo en 1886. El estilo es recio. Muy suyo, como ya sabemos. Y en cuanto al paisaje urbano representado, puede tener fallos desde el punto de vista académico, pero eso sólo le añade encanto".


Fuentes:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/repente/ultimo/Van/Gogh/elpepucul/20100225elpepicul_4/Tes

http://asociacionculturalsansecastellana.blogspot.com/2010/02/los-expertos-identifican-un-nuevo-van.html

http://www.publico.es/agencias/reuters/297695/expertos/identifican/nuevo/gogh



Información en inglés (De Fundatie de Zwolle):

Discovery of painting by Vincent van Gogh
Van Gogh’s De molen ‘Le blute-fin’ in the collection of Museum de Fundatie

On Wednesday 24 February, a hitherto unknown painting by Vincent van Gogh will be presented in Museum de Fundatie in Zwolle. De molen ‘Le blute-fin’ (The ‘Le Blute-fin’ Mill) was purchased by the founder to the museum, Dirk Hannema, in the mid-seventies. Recent research by the Van Gogh Museum in Amsterdam has demonstrated that the painting can be attributed to Van Gogh.

Hannema and De molen ‘Le blute-fin’
In 1975, Dirk Hannema – a former director of the Museum Boymans in Rotterdam and himself an art collector – bought a painting of a mill scene from Hein Art Dealers in Paris. On the basis of his knowledge and intuition, he attributed the painting to Vincent van Gogh and dated it as having been realized in 1886. However, due to Hannema’s dubious reputation in the field of attribution, this work did not receive much attention. ‘This discovery is not an attribution but an absolute certainty’, Hannema assured everyone. Exactly 35 years after his purchase, he has finally been proven right.

The Discovery exhibition The exhibition arranged around this newly discovered work by Vincent van Gogh will be on display in Museum de Fundatie - Paleis aan de Blijmarkt, Zwolle, until Sunday 4 July. Besides De molen ‘Le blute- fin’, two paintings by Van Gogh which are similar in style (on loan from the Van Gogh Museum and the Noro Foundation), and one by Arnold Hendrik Koning (from the collection of the Van Gogh Museum) will also be presented. In addition, the exhibition will also show other works that Dirk Hannema acquired from Hein Art Dealers, including paintings by Huet and Troyon, drawings by Redon and Millet, late medieval sculpture, and a figure by Degas.

‘Museum de Fundatie accommodates a large collection of art whose origins lie in the collection of the former director of the Museum Boymans in Rotterdam, Dirk Hannema, as well as later significant supplements in the form of the art collection of the Province of Overijssel, among others. Museum de Fundatie has two splendid locations: Kasteel het Nijenhuis near Heino and the Paleis aan de Blijmarkt in Zwolle.’

Exhibition: The Discovery - Vincent van Gogh’s De molen ‘Le blute-fin’ in the collection of Museum de Fundatie
Period: 25 February to 4 July 2010
Location: Paleis aan de Blijmarkt, Blijmarkt 20, Zwolle
Information: www.museumdefundatie.nl or +31 (0)572-388188

lunes, 15 de febrero de 2010

Harineras en la Historia: 1939, explosión del polvorín de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca, España)


El 9 de julio de 1939 un tren de mercancías que transportaba amonal, explosivo utilizado en la recientemente terminada Guerra Civil Española, hacía parada en la Estación del Oeste de Peñaranda de Bracamonte, cerca de un polvorín que almacenaba 309 toneladas de bombas.

Era domingo y hacía mucho calor. Un fallo mecánico parece ser el motivo por el cual una de las ruedas del convoy llegó al rojo y los operarios de la estación trataron de reducir su temperatura con tierra. No pudieron evitar la tragedia. Hacia las 11:20 horas el mercancías estalló, y poco después lo hizo el cercano polvorín anejo a la estación.

Las deflagraciones provocaron una masacre cuyos datos se desconocen con certeza, aunque se calcula que las víctimas superaron el centenar. También provocó la destrucción de muchos edificios colindantes, entre otros la propia estación de trenes y las industrias que se localizaban en sus inmediaciones. A la explosión siguió un gran incendio. Hubo más de 1.500 heridos, el 33% de la población.

Dos fábricas de harinas
Junto a la Estación del Oeste, como en muchas otras villas de la meseta, se emplazaban industrias de todo tipo dada la cercanía y facilidad para recibir sus materias primas y distribuir sus productos manufacturados. Quizá uno de los mejores ejemplos de ello sean las harineras, que recibían el cereal en vagones (medida por cierto que se utilizó con asiduidad).

Concretamente en las inmediaciones de la estación de la localidad salmantina de Peñaranda de Bracamonte se encontraban dos harineras: la Fábrica de Harinas de la Panificadora Viguesa, S. A. y la Fábrica de Harinas de Alonso Marcos, S. A. Ambas fueron destruidas por la explosión del polvorín, como puede observarse en la fotografía que muestra el estado en que quedó la primera factoría.

Fuentes:
Libro electrónico sobre la catástrofe del polvorín en 1939, por Florencia Corrionero Salinero y Mª Angeles Sampedro Talabán
http://www.tierradepenarandadigital.com/tdp/sistema/download/1219084660_Harinera-Penarandina.pdf

martes, 9 de febrero de 2010

Un incendio destruye el 'Molino de Abajo' en Cabreros del Río (León, España)

Con el comienzo de año tuvimos noticia de una triste noticia, la íntegra destrucción del "Molino de Abajo" de Cabreros del Río (León) debido a un incendio. Desconocemos la fecha en que se produjo y las causas del fuego.

Se trataba de un molino maquilero de tres pares de muelas movidas por los rodeznos accionados por el agua de la Presa de San Marcos. Su fábrica constructiva era tradicional. Muros de adobe en parte reforzados por entramados de madera. Su acceso era soportalado. Tenía anejos una vivienda, una cuadra y un transformador de electricidad. Todos los forjados eran de madera y las cubiertas de teja árabe. Por su singular arquitectura de barro y madera era el último ejemplar de la comarca en cuanto a molinos de este tipo.

La Presa de San Marcos se extrajo de la Presa de Rodrigo Abril a la altura de Villavidel en el siglo XVI. Inicialmente llevó agua hasta Cabreros del Río y Fresno de la Vega, moviendo dos molinos en cada una de estas poblaciones. Posteriormente se amplió hasta Cabañas y Valencia de Don Juan, donde movía un último molino que a comienzos del siglo XX fue transformado en central hidroeléctrica. Sobre ambos cauces y sus molinos presentaremos una comunicación en el 7º Congreso Internacional de Molinología, motivo por el cual nos acercamos a fotografiar el molino de Cabreros, encontrándonos el fatal suceso reciente.

La concentración parcelaria realizada en los años ochenta de la pasada centuria acabó con este histórico canal molinero e irrigador. Con la pérdida del molino de Cabreros ya sólo subsisten sobre él otros tres artefactos, hoy convertidos en residencias: Campo de Villavidel, Fresno de la Vega y Valencia de Don Juan. Esperamos que el de Cabreros sea el último en desaparecer.

viernes, 5 de febrero de 2010

Aniversario del bombardeo de la fábrica de harinas "Bader" en Gaza (Palestina)


Tristemente estamos acostumbrados a que frecuentemente los telediarios ofrezcan noticias sobre el enfrentamiento bélico que desde hace décadas mantienen los israelíes y los palestinos.

En este contexto, hace aproximadamente un año se produjo un ataque del ejército de Israel contra la ciudad de Gaza, conocido como Operación "Plomo Fundido", que causó miles de muertos. Uno de los objetivos de las bombas israelíes fue la destrucción de la única harinera de la Franja de Gaza, desarrollado el 10 de enero de 2009.

En la Fábrica de Harinas "Bader", situada al noroeste de la ciudad de Gaza, trabajaban 85 empleados. Era propiedad de dos hermanos, uno de los cuales, llamado Hamdan Hamada, aparece en la fotografía que ilustra esta entrada. Los trabajadores perdieron su empleo, los empresarios su industria y todo el trigo almacenado y los gazanos el suministro de pan.

Más de un año después, los hermanos Hamada no han podido reconstruir su fábrica de harinas ya que el bloqueo al que está sometida esta zona de Palestina desde 2007 les impide adquirir la maquinaria necesaria, de origen foráneo.

La situación es grave. La harinera "Bader" era la única en funcionamiento en la Franja de Gaza, ya que las otras dos que existían habían cerrado con anterioridad debido al bloqueo. Ante la carencia de harina en una de las zonas más densamente pobladas del planeta, en los últimos meses diferentes organizaciones internacionales han enviado sacos de este producto como ayuda humanitaria.

Lamentablemente este es un nuevo caso en el que una fábrica de harinas se ve inmersa en un conflicto bélico, ya que por sus características, como abastecedora de un producto alimenticio básico, las harineras suelen ser objetivo de ataques, siendo la población civil la realmente afectada por sus consecuencias y no los gobiernos inmiscuídos o los grupos paramilitares.

Según el Informe Goldstone, realizado por el juez judío sudafricano Richard Goldstone comisionado por las Naciones Unidas, la destrucción de la fábrica de harinas Bader o El Badr “fue llevada a cabo con el propósito de negarle la subsistencia a la población civil”.
Foto: Noviembre 2009 © Amnistía Internacional

martes, 2 de febrero de 2010

El molino de Losacio de Alba (Zamora, España)


El origen de este molino harinero se sitúa a finales del siglo XIX, desconociéndose con exactitud sus características iniciales. A partir de 1919 su dueño, Miguel Blanco Gago, adquiere un motor de gas pobre suizo (Baechtold, Steckborn) que movió la maquinaria hasta 1955 en que se sustituyó por electricidad.

Por su elevada capacidad de molienda (hasta 5.000 Kg diarios) y por sus complejos sistemas de limpia y cernido puede considerarse como una verdadera fábrica de harinas, sin embargo siempre mantuvo su sistema de molturación por piedras y una economía maquilera.

Su maquinaria principal fue adquirida a la sociedad en comandita alicantina de los hermanos Francés y Berenguer.

En 1971 el molino cesó en su actividad y desde entonces quedó abandonado. Recientemente ha sido magníficamente recuperado para albergar un centro de turismo rural.

En su página web, además de profundizar en su historia o en sus características, podemos observar imágenes del estado anterior a la reforma y de la actualidad, y algo que nos ha parecido muy interesante por lo novedoso y valioso, muestra una serie de documentos históricos relacionados con el molino.

Por ello les invitamos a conocerlo y damos la enhorabuena a los artífices de la modélica recuperación y promoción.

Fuente: http://www.elmolinodelosacio.es/

http://www.elmolinodelosacio.es/museo/

viernes, 22 de enero de 2010

Un incendio destruye el viejo 'Molino Werner' de Santa Fe (Argentina)


Por causas que aún se desconocen, un voraz incendio se desató en el ex molino harinero el pasado 19 de enero. El fuego habría comenzado en un entrepiso y rápidamente se expandió. El sector afectado estaba abandonado.

Fue una dantesca postal de los tiempos que ya no son. Los vecinos más antiguos del barrio observaban sin poder creer cómo las llamas consumían el corazón del histórico edificio del ex Molino Werner, emplazado en la intersección de las calles 1º de Mayo y Antártida Argentina, al oeste de la ciudad.

Por sobre el letrero de "Morixe Hnos. S.A.C.I. Santa Rosa", que recuerda a los viejos dueños, sólo se veían grandes lenguas de fuego que se expandían por todos lados. El Molino Werner ardió en llamas durante la tarde de ayer, afectando el ala que antiguamente ocupaba el sector de elaboración de fideos y donde los daños fueron totales.

Todo comenzó minutos después de las 19. En el lugar, había trabajadores de la municipalidad de Santa Rosa que cumplen distintas tareas y que fueron quienes avisaron a la policía. Apenas los efectivos llegaron al lugar junto a los bomberos, comenzaron a pedir refuerzos de manera urgente ya que el fuego avanzaba velozmente por el interior del edificio, alimentado por los viejos pisos y vigas de madera pinotea.

En poco más de diez minutos, las llamas, que habrían comenzado en un sector del entrepiso, ya habían alcanzado los pisos superiores y el techo del segundo nivel, que no demoró mucho más en desplomarse junto a aberturas externas y otros componentes de la histórica construcción.

Para esa altura, grandes columnas de humo se podían observar desde varias cuadras a la redonda. Eso provocó un gran aglomeramiento de vecinos y curiosos, algunos que llegaban especialmente para dilucidar de qué se trataba la profusa humareda.

La policía rápidamente intentó despejar la calle 1º de Mayo para que las autobombas y los camiones de agua de la Municipalidad pudieran trabajar, pero esos primeros minutos fueron poco menos que un caos.

Mientras los bomberos atacaban las llamas desde distintos sectores, se hizo presente personal de la dirección de tránsito para asegurar el sector que se destina a depósito de motos y vehículos retenidos. Fue sólo por precaución, ya que finalmente las llamas no alcanzaron a llegar a ese sector, algo alejado de donde comenzó el incendio.

Cuando ya habían llegado numerosas autoridades municipales, de la policía y también de la Caja de Previsión Profesional (los actuales dueños), e incluso la jueza de turno, Florencia Maza, la preocupación de los servidores públicos se dirigió a un galpón contiguo donde el municipio guarda gran cantidad de caños sanitarios de PVC, un material sumamente inflamable. Por eso, los bomberos se dedicaron a mojar esa parte mientras ponían coto a las llamas que avanzaban desde el otro sector.

En poco más de una hora, el foco estaba controlado y el objetivo de evitar que se reaviven las llamas hacía que al cierre de esta edición aún estuvieran trabajando en el lugar.

Hoy comenzarían los peritajes para establecer las causas del siniestro, y aunque extraoficialmente autoridades policiales estimaban algo accidental, testigos afirmaron que habían observado gente merodeando el interior.
Algunos incluso daban por seguro que habían visto una moto alejarse del lugar cuando comenzaba el incendio, pero los uniformados descartaron dicha especie a partir de lo que les habían informado los trabajadores municipales que allí cumplen funciones.

Una tarea para destacar
La tarea de los bomberos, algunos incluso de franco que se acercaron a colaborar, fue realmente encomiable. En algo más de una hora lograron controlar un incendio de grandes proporciones, con la colaboración de personal de Defensa Civil y los camiones municipales que abastecieron de agua de manera constante.

Futuro incierto para el ex molino Werner
La planta molinera ubicada en 1ª de Mayo y Maipú fue adquirida por la Caja de Previsión Provincial para hacer un desarrollo inmobiliario. Este fracasó y también quedó en la nada el reciclaje de las instalaciones para habilitar un Centro Cultural.
Pablo Bagliani es directivo de la Caja de Previsión Provincial, conformada por 15 entidades profesionales, que es la propietaria del ex molino Werner. Entrevistado por Radio Noticias, hizo pública la "consternación" de la institución ante el incendio que afectó una buena parte del histórico edificio santarroseño.
"Vamos a esperar las pericias, pero es algo muy consternante y más allá de lo que representa el molino para toda la ciudad, lo digo como inversión para la Caja".
¿Por qué se originaron las llamas? "Prácticamente no había instalaciones eléctricas, sólo se utilizaba la parte de atrás que no fue afectada por el incendio. Esperamos conocer las causales del incendio", indicó Bagliani.
-¿En qué quedó el proyecto de desarrollar allí un emprendimiento inmobiliario?
-Cuando se compró fue después (la crisis) de 2001 porque el gobierno había obligado a que toda la plata de la Caja (en depósitos) fuera canjeada por bonos y ante el desconcierto se resolvió comprar el molino como un inmueble para resguardar el valor del dinero. Después se hizo un concurso pensando en algún emprendimiento con fines culturales, pero el proyecto quedó en la nada porque a la Caja, como inversión, nos era muy difícil recuperar esa inversión. Seguimos trabajando con el gobierno, con la municipalidad, intentando no conseguir un megaemprendimiento pero sí algo intermedio, se les cedieron espacios a la comuna para Cultura, pero también quedó en la nada.
-Que lástima, porque el futuro de esas instalaciones pueden ser como el de ayer, incendios y destrucción.
-Sí, lo que pasa es que uno viéndolo de afuera piensa en el patrimonio cultural, pero cuando se está en una institución donde lo interesante para la Caja es preservar el patrimonio de sus afiliados, es muy difícil encontrar una relación ecuánime entre aquella postura y la económica.
-¿Ese inmueble está asegurado?
-No, sólo tiene seguro contra terceros. Nadie nos aseguró esa estructura contra incendio.
-¿Qué valor económico tiene esa propiedad?
-Es muy difícil saberlo, alguna vez lo intentamos. Hace poco vino un grupo inversor, pero ahora no sé en qué va a quedar. Son cuatro hectáreas, aproximadamente, y las veces que intentamos hacer algo esa estructura se interpone. Nunca pudimos sacar su valor, que es más potencial a futuro por cómo está esa zona. Ahora tenemos que verificar los daños, que deben ser de un 25 por ciento, por lo que vimos. Tenemos que ver lo que se puede resguardar y si hay lugares que se pueden volver a utilizar.
-¿Van a intentar arreglar lo que se dañó con el incendio?
-Es prematuro decirlo. Hay que destacar lo que es el edificio en sí, hay mucha mampostería de hormigón armado, hay paredes dobles. Habrá que ver lo que se puede recuperar o lo que deberá demolerse porque es una preocupación el riesgo que puede quedar ahí.

¿Un Centro Cultural en el ex molino Werner?
Hace algunos meses, las autoridades comunales y los directivos de la Caja de Previsión Provincial, propietaria del histórico inmueble, mantuvieron conversaciones para llegar a un entendimiento y activar el uso de las amplias instalaciones de la planta industrial cerrada en la década de los 80.
"El tema pasa por cómo enfrentar el requerimiento económico de los dueños y también en que la única forma de que eso pueda ser restaurado, reacondicionado y desarrollar un proyecto, es a través de la Municipalidad. A partir de esa situación se podría interesar a los gobiernos nacional y provincial, incluso a organismos internacionales, para conseguir los fondos y plasmar un emprendimiento cultural".
La comuna santarroseña le alquila a la Caja dos galpones en el ex molino, uno destinado a depósito de vehículos incautados y otro para el acopio de caños.
Torroba, en alusión al incendio que afectó a una cuarta parte de la instalación molinera, sostuvo que "es frecuente que allí ingresen intrusos y si le sumamos el material inflamable que tienen sus instalaciones, por ahí puede estar la respuesta al por qué del siniestro".
"A lo mejor, con lo ocurrido se activan alternativas para darle un uso al inmueble, pero insisto en que eso no puede correr por cuenta de la Municipalidad porque hablamos de inversiones de 10 ó 12 millones de pesos".
Planteó como posibilidad que la comuna le ceda un inmueble propio a la Caja de Previsión Provincial y que ésta retribuya con la entrega del ex molino. "Esto fue algo que conversamos, de que ellos se hicieran con un inmueble municipal para que pudieran desarrollar un emprendimiento urbanístico".
Torroba reconoció que las instalaciones del molino son "emblemáticas" para los santarroseños y que merecen ser recuperados, pero que "en octubre del año pasado, cuando pensábamos algunas alternativas, debimos ocuparnos del incendio de las cuentas municipales y ahora es impensado hablar de invertir en ese proyecto".
"De todas maneras, no cejaremos en el intento de encontrar una salida para aprovechar las instalaciones y repotenciar ese sitio como parte fundamental del eje histórico de la capital pampeana".
No cierra para un emprendimiento privado, de ahí en más puede aprovecharse el costado histórico, pero el municipio no tiene plata", resaltó el intendente.

Hoy se conocerá el resultado de la pericia
El comisario David García, jefe de Bomberos en Santa Rosa, dio cuenta de las pericias que se realizaron ayer en el sector del ex molino Werner afectado por el incendio, cuyos resultados se conocerán hoy. Sobre el origen de las llamas, que comenzaron el martes alrededor de la hora 19, dijo que son variadas las hipótesis, pero aclaró que "había instalaciones eléctricas activas", algunas utilizadas por gente de teatro.
"Desde el momento que recibimos el alerta y los efectivos llegaron al lugar, el fuego estaba muy generalizado. En el edificio hay madera muy añeja (pinotea), es muy combustible; son dos alas las más afectadas por las llamas, con derivaciones a algunos galpones laterales, derrumbándose los techos y los entrepisos del segundo y tercer piso".
García aclaró que el edificio no corre riesgo estructural, porque sus paredes son de 45 centímetros de espesor.
Ayer, a primera hora de la mañana, seguía saliendo humo de la parte siniestrada y era imposible ingresar por el riesgo de que el personal de bomberos pudiera caerse en los sótanos.
El incendio fue sofocado tras dos horas de trabajo por parte de 10 efectivos en servicio y otros que pese a estar de franco, se sumaron para colaborar. Participaron las cinco autobombas con las que cuenta el Cuerpo de Bomberos de la Policía.

Algunos recuerdos, a propósito del incendio en el ex molino Werner

El edificio, propiedad de la Caja de Previsión Profesional, luego que fuera adquirido como una manera de inversión de los fondos de los socios, ha sido usado para ejercicios del Grupo Especial de la Policía, como en 2002.

En 2003, el hoy concejal peronista y entonces candidato a intendente por el radicalismo, Oscar Vignatti, había motorizado su campaña electoral con un jingle en el que combinaba una sirena. Apelaba así a una de las imágenes que mayor sentimiento despierta en los santarroseños -sobre todo los más adultos-: la sirena del ex molino era un mojón en las actividades diarias de la ciudad. Para muchos un reloj imaginario que situaba a los habitantes de la incipiente ciudad, según el horario de entrada o salida de los trabajadores del Werner.

Lo que son los cambios electorales. En ese momento, el hoy intendente de Santa Rosa, Francisco Torroba, obtenía la minoría en las elecciones de su partido, frente a los aparatos electorales de la lista Celeste -encabezada por Berhongaray-, y la lista de Integración Radical -encabezada por los intendentes radicales: Juan Carlos Marino, Daniel Kroneberger, Federico Kenny, entre otros-.

También por ese entonces, aunque estos datos tengan poco que ver con la historia del ex molino, Guillermo Di Liscia, hoy viceintendente de Torroba en Santa Rosa, se reunía, como integrante del MAPA, con el ex gobernador Néstor Enrique Rufino Ahuad.

La interna en ese momento Vignatti la peleaba con Carlos Bruno, hoy diputado provincial. Vignatti impulsaba la reapertura del exmolino -ya abandonado por los hermanos Morixe-. Quien le ponía paños fríos a esa iniciativa electoral era justamente Bruno, quien le decía a Vignatti que no había que pensar tanto en megaproyectos, si no hacer cosas simples, más concretas.

A fines de noviembre de 2003 se producía una cena de ex trabajadores del molino. Allí, con sus más y sus menos, se añoraba la presencia en funcionamiento del gigantesco edificio emplazado junto a las vías del ferrocarril Sarmiento.

En febrero de 2004, entre los frentes abiertos por el entonces intendente Néstor Alcala, se hallaban los cierres-traslados de talleres del Centro de la Mujer. Varios vecinos se inclinaban porque el exmolino fuera reactivado y destino de esas actividades. También cuestionaban que Alcala impulsara el traslado de la estación terminal de ómnibus, en vez de pensar en la reactivación de la planta cerealera.

En abril de 2004 la entonces vicegobernadora, Norma Durango, desmentía que el gobierno hubiera adquirido, o pretendiera hacerlo, eledificio abandonado. Sí que existían proyectos de transformar al lugar en un gran centro cultural. También se apuntaba en ese sentido con eledificio del Correo.

Y Sergio Maluendres, rector de la Universidad Nacional de La Pampa, admitía que a mediados de la década del '90, la UNLPam había analizado la posibilidad de compra del exmolino.

En noviembre de 2004, cuando se conocía la muerte de Yasser Arafat, era confirmada la compra del inmueble por parte de la Caja Previsional de Profesionales. Se hablaba de una inversión de medio millón de dólares. La operación se cerraba en 470 mil dólares, en abril de 2005. El secretario de redacción de La Arena, Leonardo Santesteban, señalaba en su columna por Radio Noticias, que con esta compra por parte de lacaja privada, "muchos pampeanos saben dónde está su jubilación".

Algunos exageraban indicando que Santa Rosa tendría un Puerto Madero en esa zona, trazando el parangón entre el abandono que sumió a ambos sectores, y cómo uno fue reflotado y transformado en uno de los lugares más exclusivos de Buenos Aires.


Fuentes:



domingo, 17 de enero de 2010

Inmuebles en la Lista Roja del Patrimonio Complutense (Alcalá de Henares, Madrid, España)


El Grupo en Defensa del Patrimonio Complutense ha publicado un listado con el patrimonio en peligro en la localidad madrileña de Alcalá de Henares. En el apartado de patrimonio industrial referencian los siguientes, según el texto publicado en el blog que sobre este patrimonio publican el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid y la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid:


La Fábrica de Harinas 'La Experanza', de 1916, fue la primera instalación de este tipo movida por energía eléctrica en Alcalá. Hoy es propiedad del Ayuntamiento y se están realizando trabajos de rehabilitación del edificio principal y de la maquinaria.



Maquinaria de la Fábrica de Harinas 'La Esperanza'.
Foto: Grupo en Defensa del Patrimonio Complutense


Otros de los elementos que corren grave peligro son los diferentes molinos que aún permanencen en pie en el municipio, como el Molino de Borgoñón o del Colegio que data del siglo XVI, el Molino medieval del Puente de Zulema y el Molino de las Armas y Maquinaria, del que se tiene documentación desde el siglo XVIII.

Todos ellos fueron molinos de grano hasta finales del siglo XIX cuando se transformaron en fábricas de harina y corren grave peligro por el estado de abandono en el que se encuentran. Lo dos últimos conservan además parte de la maquinaria de molienda.


Interior Molino del Puente de Zulema.
Foto: Grupo en Defensa del Patrimonio Complutense

También han catalogado los dos Silos construidos en la década de los años cincuenta para el Servicio Nacional de Trigo. El estado de abandono de estos dos almacenes y de los citados anteriormente provoca que se tenga, en general, una visión negativa de los restos de la actividad industrial que ha quedado obsoleta funcionalmente.

Las pintadas en sus fachadas, la suciedad a su alrededor y la falta de cuidado del entorno dan la sensación, a quien convive con ellos, que son elementos inservibles, que alterar negativamente el paisaje urbano y lo degradan. Por ello, la necesidad de actuar rápidamente y cortar con la inercia que ha tomado el destino de cada uno de ellos.

La propuestas de alternativas para nuevos usos, unidas a ejemplos concretos que se han seguido en otros lugares, puede ser la solución para cambiar esa mala y errónea percepción. De hecho, cuando las iniciativas de recuperación son acertadas, se están convirtiendo en reclamos de un inicipiente turismo, denominado industrial, que consigue aumentar la actividad económica de los lugares donde se encuentran.

Fuentes:
http://www.patrimoniocomplutense.es/
http://patrimonioindustrialcoiim.blogspot.com/2010/01/lista-roja-del-patrimonio-complutense.html