sábado, 9 de octubre de 2010

Molino de viento en Aguilar de Campos (Valladolid, España)




La Tierra de Campos, comarca natural situada en el centro de Castilla y León y que se extiende por parte de las provincias de Valladolid, Palencia, Zamora y León, además de caracterizarse por su amplia y buena producción cerealista, destaca por su arquitectura tradicional de tierra, reforzada en los edificios más imponentes con ladrillo o piedra arenisca.

Entre los elementos más desconocidos de la arquitectura y de las actividades del pasado terracampino están los molinos. Dada la carencia de cursos fluviales estables en muchas partes de la comarca, se desarrollaron notablemente los molinos de viento. Realizados mayoritariamente con alzados de tapial, su abandono ha provocado la ruina y desaparición de una gran mayoría.

Todavía subsisten algunos restos, inventariados en su día por Nicolás García Tapia y Carlos Carricajo Carbajo. Para algunos, el reconvertirse en palomares ha sido un modo de pervivir algunos años más, aunque hoy día también languidecen.

Mejor se ha conservado el molino eólico de Aguilar de Campos, gracias en buena medida a estar revestido con piedra que, si bien modesta (sillarejo de arenisca local) ha permitido que al perder la cubierta como el resto de molinos, sus muros consiguieran aguantar mejor el azote de las lluvias, nieves y vientos.

Hace años que este molino ha sido restaurado, y actualmente esta es la visión exterior que ofrece. Ojalá su ejemplo sea el comienzo para recuperar otros molinos en la comarca, cuya memoria no puede ni debe pasar definitivamente al pozo del olvido.