viernes, 10 de octubre de 2008

El «Molino Sidrón» de León (España), fábrica de harinas de la familia Santos

Los orígenes del «Molino Sidrón» son remotos. Se ubica sobre la presa de San Isidro, en la zona conocida como Era del Moro, extramuros, colindante con la muralla romana en su puerta Norte (Puerta Castillo).
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El primitivo molino harinero hidráulico, que como decimos tiene antiguos antecedentes, con el tiempo fue modificándose y ampliándose hasta dar lugar a una fábrica de harinas.

La noticia más antigua que hasta ahora tenemos nos lleva hasta 1868, en el Boletín Oficial de la Provincia de León (BOPL) números 87 y 88. Allí aparece este anuncio: "Se arrienda la acreditada Fábrica de Harinas que fue de D. Antonio Santos, sita en las afueras de esta ciudad; para tratar de ajuste podrán verse con su Sra. Viuda en dicha fábrica". Al año siguiente aparece otro anuncio similar (BOPL, nº 124, 20-08-1869) que aclara: "Se arrienda por la Sra. Viuda de D. Antonio Santos, la acreditada fábrica de harinas, sita en la Era del moro y término de esta ciudad".

En fecha que desconocemos llega a propiedad de los hermanos Pilar y Mariano Santos, quienes deciden darle un fuerte impulso a comienzos del siglo XX. Es entonces cuando encargan a Andrés Valcarce Martínez, maestro de obras y agrimensor, que realice una ampliación de sus instalaciones. El proyecto presentado al Ayuntamiento de León data del 8 de abril de 1904. Básicamente respeta dos edificios existentes y entre ambos realiza un gran silo.

Del molino previo, según la imágen del fotógrafo Germán Gracia, podemos decir que sigue las características de la primitiva arquitectura industrial leonesa, empleando fundamentalmente el ladrillo macizo y cajones de tapial o cantos cogidos con cal. La piedra sillar se emplea, como vemos, prácticamente sólo en las tres arquerías de los cárcavos.

El nuevo silo y demás estancias ejecutadas por Andrés Valcarce se adecúa a la arquitectura existente, utilizando el ladrillo macizo, realizando con éste algunos escasos elementos decorativos como son resaltes y cornisas. En la cubierta abre buhardillones que remata con bonitos detalles en madera.

Desconocemos, por el momento, otros pormenores referentes a esta fábrica de harinas, sus dueños, sus trabajadores, su maquinaria, su final... Un interesante edificio leonés del cual desconocemos qué partes quedan y cuáles han desaparecido para siempre, y que merecería un estudio particular.

NOTA: hemos modificado nuestra entrada original, que databa del 23 de mayo de 2008, en base a nuevos datos que hemos localizado y principalmente gracias a la colaboración de los lectores (en especial de Óscar Herrero Holguera) que nos rectificaron sabiamente, pues creíamos que el molino había desaparecido y parece ser que no es así. Intentaremos conocerlo y ampliar nuestra información.

martes, 7 de octubre de 2008

Ecos de las X Jornadas sobre Patrimonio Industrial Agroalimentario

Con enorme éxito se celebraron las X Jornadas de Patrimonio Industrial en Gijón (Asturias), del 1 al 5 de octubre pasados. Cabe destacar la magnífica organización por los miembros de la asociación INCUNA y del TICCIH.

Entre las numerosas ponencias y comunicaciones nosotros vamos a destacar las relacionadas con el patrimonio industrial harinero:

Sobre la intervención en la fábrica de harinas «San Antonio» de Medina de Rioseco hablaron Pablo Sánchez Pérez, presidente de la asociación Llámpara, y Jesús Ignacio San José Alonso, de la Universidad de Valladolid (imagen).

José Ramón Alonso Pereira, de la Universidad de La Coruña, explicó las influencias de las grandes construcciones americanas para silos y harineras en la arquitectura moderna. Conxa Bayó Soler y Mercé Borrás Roca presentaron la comunicación: “La mecanización de la molinería mediante el sistema Buhler”.

Los miembros del equipo de investigación EIPIRMA, Francisco Ayuga, Ana Isabel García José Miguel Gonzalo y José María Fuentes, aportaron dos comunicaciones tituladas: “Reutilización de edificios agroindustriales abandonados” y “Las primeras fábricas de harina industriales españolas. Tipología y características constructivas”.

Desde México llegó Juan Francisco Salamanca Montes para hablarnos, entre otros, de “El molino de Huexotitla: un patrimonio tangible de la industria agroalimentaria de Puebla”. Sobre el Poblenou barcelonés ha escrito Jordi Rogent i Albiol, recordando que en dicha zona se establecieron nada menos que 17 harineras. Desde Italia, Antonio David Fiore, Valeria Sarli y Giordano Vespasiani hablaron, como no, de la pasta alimentaria, lo que inevitablemente trajo a colación varias fábricas de harinas italianas.

Argentina estuvo representada por Laura Amarilla, Juan José Simes y Felicia Bertea, en cuya comunicación hablaron de algunas harineras reutilizadas como “El Porteño” y “El Progreso” en Buenos Aires, adaptados con usos residenciales y culturales, o “Molino Letizia” en Córdoba, hoy centro comercial.

Ricardo Hernández García, Javier Moreno Lázaro, Pedro Pablo Ortúñez Goicolea y Fernando Zaparain Hernández hablaron del sistema Aguilar de Campoo-Alar del Rey, en la provincia de Palencia, citando varias fábricas de harinas: «San Antonio» en Aguilar, «La Horadada» en Mave, «Santa María» en Santa María de Mave, Nogales de Pisuerga, ...

La directora del Ecomuseu-Farinera de Castelló d´Empuries, Carme Gilabert i Valldeperez, también estuvo presente y expuso su proyecto museográfico a los asistentes. Lamentablemente no pudimos escuchar su comunicación por exponerla en sala diferente a la nuestra, como también nos sucedió con las que citamos a continuación. Pilar Biel Ibáñez a buen seguro puso ejemplos de harineras aragonesas, de las cuales es una magnífica conocedora por su experiencia profesional. María del Carmen Cañizares Ruiz disertó sobre Los Molinos de Viento Manchegos y La "Ruta de Don Quijote".

Por nuestra parte hablamos de “Ejemplos de conservación y puesta en valor del patrimonio industrial en España: las fábricas de harinas”.

Pedimos disculpas si no hemos citado alguna charla o ponencia que se centrase en el patrimonio industrial harinero, pues en muchas se pusieron ejemplos al respecto. Por ello, la publicación de las actas de las jornadas constituirá toda una obra de referencia respecto a este patrimonio. Damos por ello desde aquí nuestra más sincera y enérgica enhorabuena a INCUNA por mantener viva esta reunión anual, referente a nivel estatal.

domingo, 5 de octubre de 2008

Los PGE reservan 427.000 € a la harinera de Gordoncillo (León, España)


Según la información publicada por el Diario de León (01-10-2008), en los Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio 2009, presentados por el Gobierno de España ante el Congreso de los Diputados, en las partidas del Ministerio de Cultura se consignan 427.000 euros para el proyecto de rehabilitación y musealización de la Fábrica de Harinas "Marina Luz" de Gordoncillo, en la provincia de León.

Esperamos que con este apoyo gubernamental se consiga llevar a término este interesante proyecto, para el que sólo falta que la Junta de Castilla y León realice un trámite burocrático.

NOTA: A este respecto, han aparecido nuevas noticias en el Diario de León (10-10-2008) y en La Crónica de León (12-10-2008).

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Hotel en la fábrica de harinas «La Concepción» de Peñafiel (Valladolid, España)


En la provincia de Valladolid existen dos ejemplos de hoteles que han aprovechado antiguas harineras para su emplazamiento.

Aún en desarrollo, el proyecto del "Hotel Marqués de la Ensenada", que tendrá cinco estrellas cuando abra sus puertas el próximo año, utilizará el edificio de la harinera «La Perla» en Valladolid, que ya existía en el año 1841. Esta fábrica se incendió y reconstruyó en 1912. Parece ser que el futuro hotel mantendrá alguna de sus máquinas, de la casa Bühler.

Pero en esta entrada vamos a centrarnos en el "Hotel Ribera del Duero", de tres estrellas, emplazado en la localidad de Peñafiel.

Aprovecha el magnífico edificio de la fábrica de harinas «La Concepción», industria que inició su montaje en 1925 con sistema Bühler. La instalación terminó en 1928, comenzando la molturación. Entre su microhistoria particular cabe mencionar que fue una de las harineras españolas que participó en la llamada "Operación Oriente", ya que su harina se envió a Egipto a finales de los años cincuenta. Tuvo adosada una fábrica de galletas.

Nos llama poderosamente la atención la semejanza estética que tuvo «La Concepción» de Peñafiel con «La Magdalena», harinera situada en Valladolid (hoy desaparecida) y que había instalado el empresario Emeterio Guerra en 1914, junto a la carretera de Adanero. Posiblemente correspondan a un mismo arquitecto o escuela.

En Peñafiel existieron otras dos fábricas de harinas, «La Pilar» (movida por las aguas del río Duero y documentada a finales del siglo XIX) y «Martín Moral» (creada en 1922).

Fuente:
CARRERA DE LA RED, Miguel Ángel (1990): Las fábricas de harina en Valladolid, Caja de Ahorros Provincial de Valladolid.

domingo, 21 de septiembre de 2008

5.000 visitas

Tenéis que comprender que estoy profundamente satisfecho y muy contento por el éxito que está teniendo el blog. Cada vez hay más visitas y desde más sitios.

El pasado viernes 19 de septiembre se alcanzó un nuevo record de visitantes diarios, nada menos que 133. Más de cien personas que en tan sólo un día se interesaron por algún aspecto del patrimonio industrial harinero colgado de nuestra página.

¡¡¡ GRACIAS !!!

Según las estadísticas que recoge Motigo, a día de hoy un 85,7% de los visitantes son españoles. El resto de los diez primeros países de origen de nuestros lectores son los siguientes: Argentina (3,7%), México (2,3%), Perú (1,1%), USA (1%), Chile (0,7%), Colombia (0,6%), Gran Bretaña Unido (0,5%), Italia (0,5%) y Venezuela (0,5%).

El día de la semana con más actividad es el martes, y la hora preferida para pinchar nuestro blog, las 12 del mediodía en España.

Debido al creciente interés que constatamos, nuestro ánimo para seguir trabajando en esta página se renueva a diario. Agradezco también el aumento de colaboraciones que estoy teniendo en las últimas semanas, y que iré colgando progresivamente, toda vez que disponga de tiempo suficiente. Adelante.

La fotografía corresponde a la fábrica de harinas de Corcos de Aguilarejo (Valladolid)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Culmina la rehabilitación de «Harino-Panadera» en Irala-Bilbao (Vizcaya, España)


Recientemente se han terminado las obras de rehabilitación y ampliación de la antigua fábrica de harinas de Irala (Bilbao), muy cerca de la plaza de toros de Vista Alegre.
El arquitecto encargado de la intervención ha sido Aitor Fernández Oneka, y como responsable la parte técnica ha participado el ingeniero técnico Carlos Fernández Vasallo, a quien debemos y agradecemos los datos e imágenes que a lo largo de esta entrada vamos a facilitar.
Las obras corren a cargo del Ayuntamiento de Bilbao, que ha invertido en ellas un total de 5.459.940,79 euros, de los cuales 587.022,93 € se destinaron a la recuperación y puesta en valor de la maquinaria.
La finalidad era conservar el edificio industrial, catalogado como Monumento, musealizándolo, e incorporar una nueva zona administrativa que albergue las instalaciones del Área municipal de Salud y Consumo.

Preservación Patrimonial
La Fábrica «Harino Panadera» de Irala, Bilbao está inscrita en el inventario general del Patrimonio Cultural del País Vasco como Bien Cultural con la categoría de Monumento, merced a la Orden de 24 de Junio de 2005 del Consejero de Cultura del Gobierno Vasco (BOPV nº 144 del viernes 29 de julio de 2005) en el Inventario General del Patrimonio Cultural Vasco.

Restauración
Se han utilizado criterios de las Cartas del Restauro tanto para la restauración y conservación del edificio como de la maquinaria. La antigua fábrica se encuentra en un espacio urbanizado entre viviendas del barrio de Irala y las calles Santiago Brouard y Ugalde. El edificio es de planta aproximadamente rectangular de 16,20 metros en el lado corto y 32,40 metros en su lado largo. Cuenta con cinco plantas, la última de ellas tiene dos alturas diferentes que dan lugar a dos cubiertas a distintos niveles, la más baja es una cubierta inundada muy característica de los edificios industriales de la época de su construcción y que ha sido recuperada por su valor histórico y por su eficiencia energética.
Cada una de las fachadas del edificio tiene sus propias características formales. La fachada principal es la este, que presenta una disposición de huecos verticales semejante a la del barrio de Irala, en su parte izquierda cambia la proporción de huecos, que se convierten en horizontales. Estos últimos están adornados en su parte superior por unas piezas cerámicas coloreadas que han sido recuperadas por un artesano local. La fachada oeste sigue un orden compositivo semejante a la este, aunque se pone más en relieve la estructura de vigas y pilares del edificio. La fachada sur sigue un esquema de huecos horizontales adornados por las mismas piezas cerámicas. La fachada norte es prácticamente ciega a excepción de unos huecos que servían de paso a otros pabellones del complejo industrial que no existen en la actualidad.
La estructura portante del edificio esta compuesta por vigas y pilares de hormigón armado cuya restauración ha resultado especialmente delicada. Los forjados son de losa de hormigón armado con espesores variables entre 25 y 12 centímetros a lo largo de las diferentes plantas. Las plantas del edifico se caracterizan por su fluidez espacial, los únicos elementos cerrados son el ascensor y los silos interiores que se encuentran enfrentados en el lado sur de la planta. La comunicación entre las plantas se realiza mediante el ascensor mencionado y una escalera de hierro fundido decorativo que recorre en paralelo a las fachadas este y oeste las distintas plantas. La superficie útil aproximada por planta es de 330 m2.
Por el subsuelo próximo al edificio discurre una línea del tren de cercanías cuya presencia ha obligado a un sistema de cimentación del nuevo edificio mediante una losa. La propuesta supone la rehabilitación del edificio descrito y la ampliación del conjunto con un segundo volumen de menor altura que se ubica junto a los lados este y sur del primero. El planteamiento de las dos edificaciones se debe a un deseo funcional por parte de la administración. Por un lado se busca una nueva ubicación de las oficinas del Departamento de Salud y Consumo, y por otro, la recuperación del patrimonio industrial que supone el edificio de la harinera. De esta manera el contenido administrativo se encuentra en el edificio de nueva planta mientras que en el edifico industrial conviven usos dotacionales y expositivos.

Nuevo edificio
La superficie útil aproximada del edificio de nueva planta es 460 m2 en cada planta. El nuevo volumen abraza la antigua fábrica con una forma recta en el lado este y una semicircunferencia casi completa en el lado sur. El edificio nuevo actúa como una envolvente que protege y respeta al antiguo. En el contacto se generan dos hendiduras que respetan las fachadas de la fábrica. En los puntos de unión entre ambos se encuentran el acceso, las comunicaciones del nuevo y las conexiones entre el antiguo y el nuevo edificio. De este esquema funcional surge la complementación de ambos y el entendimiento del conjunto como una unidad. El nuevo edificio tiene tres alturas sobre rasante su forma actúa como zócalo de la antigua fábrica. El acceso a ambos edificios se produce por la hendidura más ancha descendiendo 60 centímetros sobre el nivel de la calle. Los forjados de la ampliación y los de la antigua fábrica igualan sus alturas para facilitar la conexión al mismo nivel entre ambos. Se distribuye mediante un pasillo interior abierto que da acceso a las áreas administrativas, éstas se ubican hacia la fachada para beneficiarse de la luz y ventilación natural. Se busca la versatilidad de combinaciones en planta, y se apuesta por la fluidez espacial frente a los despachos estanco.
El espacio destinado al Departamento de Salud y Consumo se desarrolla en el edificio nuevo y en parte de las plantas baja, primera y segunda del edificio antiguo. El edificio de la antigua Fábrica se destina a exposición y a actividades complementarias. Los criterios para la rehabilitación de la Harinera son los de conservación máxima. Se recuperarán la mayor parte de las máquinas que describen el proceso productivo de la harina. Se tratarán de conservar los materiales interiores que son el terrazo para el suelo y el alicatado en las paredes. Las carpinterías exteriores se sustituyen por otras de características formales similares. Las plantas del edificio conservan su fluidez espacial primitiva. Se necesita un nuevo ascensor que se colocará en el interior de uno de los silos, en el otro se colocarán los aseos de cada planta. El único elemento cerrado que se añade en la planta es una escalera interior nueva y otra de incendios exterior en la fachada oeste. El resto de particiones interiores previsibles dentro de la Harinera se realizarán con mamparas de vidrio.
La conexión entre los dos edificios se realiza en la zona de molienda, es decir, el la fachada sur de la harinera. El conjunto de los edificios se pintarán de blanco en recuerdo al color de la harina y para enfrentarse de un modo unitario a un entorno donde se combinan arquitecturascoloridas y dispares; de esta forma se consigue “iluminar” el entorno.

Rehabilitación de la maquinaria
En el Proyecto de Rehabilitación de la maquinaria se procedió a la elaboración de los diferentes diagramas y a la adaptación de éstos. Se entiende por diagrama en molinería, al dibujo esquemático de los distintos procesos de elaboración, mostrando el camino o trayectoria que sigue el material desde el momento en que entra en la planta, (bajo la forma de grano), se almacena, pasa por la limpia, acondicionado, sistema de molienda para su posterior almacenamiento y expedición. En los planos que acompañan al proyecto se han desarrollado los diagramas de flujo correspondientes:
• Diagrama de: Recepción, almacenaje, prelimpia.
• Diagrama de: Limpia y acondicionado del trigo.
• Diagrama de: Molienda.
• Diagrama de: Almacenamiento de la harina, subproductos, envasado y expedición.

Finalmente, debido al abandono de la Harinera se observó la pérdida de la maquinaria del laboratorio, para lo cual se procedió a la reconstrucción de dicho laboratorio con la adquisición de aparatos que pudieron ser utilizados hasta el cese de su actividad. De esta forma se podrán entender las características físico-químicas, análisis reológicos y los diferentes baremos de calidad a los que son sometidos los trigos, harina y subproductos.

Historia de la industria
«Harino Panadera» nace en 1902 como resultado de la fusión de otras pequeñas harineras. Actualmente mantiene el cuerpo de fábrica que consta de dos secciones. Una primera sección que dispone de planta baja y cinco pisos (originalmente, cuatro y azotea) que es actualmente la que ocupa la sección de molienda cuya planta es rectangular de 24 x 11 metros, y una segunda sección que corresponde a la ampliación sufrida en 1912 que corresponde a la sección de limpieza y acondicionado de 9 x 13 m.
La fábrica contaba con otra serie de edificios adosados, los cuales han desaparecido en su totalidad y que tenían como objetivo la comunicación con los otros departamentos que constituían la industria. Estos departamentos desaparecidos son:

• Sección de recepción, antelimpia y almacenado del cereal.
• Depósitos de primer acondicionado.
• Sección de almacenamiento, mezcla, envasado de producto terminado.
• Panificadora.

Maquinaria y bienes de equipo
Se observa que la industria ha sufrido diferentes transformaciones desde su inicio hasta su cierre:
La primera transformación sufrida fue la instalación de la maquinaria del fabricante Seck de Dresde (Alemania) y la ampliación del edificio actual con la sección de limpia entre los años 1910-1920.
La segunda gran transformación se realiza entre los años 40 y 60, alcanzando una capacidad productiva de 120.000 Kg en 24 horas.
Finalmente, la harinera sufrió una tercera reforma importante a finales de los años 60 y principios de los años 70 del siglo XX, transformándose la sección de limpieza del cereal así como el transporte neumático del producto terminado.

Secciones
- Limpieza y acondicionamiento:
En 1912 el arquitecto Fidel Iturria es el encargado de la ampliación del edificio destinado a instalar la maquinaria necesaria para la limpieza del cereal. Este edificio está formado por un sótano y cinco plantas, situándose dentro de esta ampliación, dos silos que eran los encargados de dejar en reposo el grano húmedo, para que pudiera alcanzar éste la humedad adecuada para su posterior molienda. Se puede decir que la limpia y acondicionado actualmente forman una sección híbrida, es decir, es una limpia con maquinaria de diferentes fabricantes. En ella podemos encontrar desde maquinaria Inglesa como pueden ser los Carter, maquinaria canadiense como es el caso de la deschinadora Kipp-Kelly, y pasando finalmente, por el fabricante suizo Bühler, encargado de realizar la última gran transformación.
Inicialmente se puede decir, que la capacidad de esta sección estaba proporcionada a la capacidad productora inicial y seguramente, los dos depósitos que en la actualidad se encuentran, eran lo suficiente amplios para poder alimentar a la fábrica durante las 24 horas de transformación. Debido al gran aumento de capacidad que se produjo entre los años 40 y 50, la sección de limpieza debió quedar pequeña. Para solucionarlo se procedió al aumento del número de depósitos de primer reposo instalándose cuatro celdas para este proceso, dedicándose los dos depósitos situados en el edificio existente al segundo acondicionado.
Esta solución no debió de satisfacer. Para solucionarlo, se procedió a aumentar la capacidad de primera limpia a 12.000 Kg/h (288.000 kg/24 horas), es decir, más del doble de rápido que la capacidad de molturación, y en la segunda limpia, se aumentó su capacidad de limpieza en 10.000 Kg/h (240.000 Kg/24 horas); es decir, el doble de su capacidad de molturación. El fabricante suizo Bühler fue el encargado de desarrollar el proyecto, a principios de los años 1970, para lo cual aprovechó la maquinaria existente e introdujo maquinaria suya. La solución tomada fue el doblamiento de la maquinaria, excepto la deschinadora.

- Molienda:
Según se ha podido observar, el sistema original utilizado en la producción era de la casa alemana Seck de Dresden. Esta casa se fusionó a lo largo de su historia con otras casas alemanas, formando la prestigiosa casa Miag, también localizada en Alemania. A principios de los años 1970 esta fábrica fue absorbida por el fabricante suizo Bühler.
Del fabricante Seck se mantienen los molinos y parte de los sasores (construidos probablemente entre los años 1910-1920). La principal característica de estos molinos es el sistema utilizado para su molturación, que consiste en el posicionamiento y distribución de los cilindros de molienda. Se posicionan los dos cilindros en vertical, situándose el cilindro rápido en la parte inferior y utilizando el cilindro, situado arriba, para el embrague y desembrague del molino (este sistema utilizado por pocos fabricantes fue desapareciendo rápidamente). Entre 1940 y 1960 la «Harino Panadera» es sometida a diversas reformas. Se instala maquinaria de un fabricante totalmente diferente al utilizado anteriormente, el español Morros (Emsa), que en la actualidad ha desaparecido. A él se encargó la renovación e instalación del proceso de cernido, siendo la totalidad de los plansichter de la casa Emsa, y también un sasor, además de diferentes bienes de equipo que serían a lo largo de estos años instalados.
Es de suponer que a lo largo de ese mismo periodo se procediera a la instalación del transporte neumático, eliminándose, en su gran mayoría, el transporte por medio de elevadores de cangilones, como también la eliminación de los tubos de madera, siendo éstos sustituidos por los tubos.
Según documentación encontrada, la capacidad productiva tras la reforma era de 120.000 kg de trigo blando en 24 horas, lo que hacía suponer que era una de las mayores industrias harineras en ese momento de España. La sección de molienda no volvió a sufrir grandes transformaciones. Solamente se le fueron adaptando, al proceso de molienda, diferentes máquinas, con el objeto principal de mejorar la calidad, el rendimiento, el control del proceso y la seguridad de la higiene de la harina. Este tipo de máquinas fueron montados por la casa Canal y principalmente por Bühler. Para el control del proceso se instalaron básculas de control de producción para harina y subproductos, mientras que para el aseguramiento de la higiene y seguridad se instalaron entoleter del fabricante inglés Simon (en la actualidad Satake), y cernedores de seguridad del fabricante suizo Bühler.

Diagrama de Molienda
El diagrama de molienda merece una explicación más exhaustiva ya que es el más importante y el que más modificaciones sufre. El principal problema encontrado para el desarrollo del Proyecto es relativo al largo proceso productivo que se desarrollaba. Es decir, el proceso de molturación es desarrollado en una sola línea de producción (18 molinos), no en dos secciones como en un principio se pensaba. Este problema supone una mayor dificultad al trabajo en el momento de desarrollar el proyecto en «Harino Panadera».
Otro problema era que el inicio del ciclo de molienda empezaba por donde se iban a ampliar las dependencias del Área de Salud y Consumo debido a los condicionantes impuestos por el Promotor, en cuanto a la limitación del espacio destinado al museo, y con el objeto de no perder en ningún momento la base productiva y estructural del proceso; se ha desarrollado una notable modificación del diagrama de flujo original, para mantener un adecuado equilibrio de la maquinaria, a la capacidad productiva nueva, reduciéndose el número de la maquinaria existente. Para la selección de la maquinaria se ha tenido en cuenta el dejar las máquinas con mayor antigüedad:
• Molinos Seck: Se mantienen solamente 8 molinos de 1 m.
• Sasores Seck: Se adaptarán al diagrama productivo.
• Plansichter Emsa: Se adaptarán al diagrama productivo.
Con el fin de realizar un proceso productivo lo más parecido posible al original, se ha sometido a un exhaustivo estudio de la enteladura que constituye el cernido del plansichter, así como de las estrías de los cilindros de molienda, quedando reflejado tanto en el diagrama inicial como en el diagrama diseñado para la rehabilitación.
Al igual que el diagrama de molienda, la hoja de estriado es de suma importancia. Porque la diferente dureza de las variedades de trigos, así como el continuado desgaste de los diferentes cilindros, suponen la modificación de los cilindros a lo largo de su vida trabajada. Debido a la gran importancia que tienen los cilindros en todo el proceso, se diseña un cuadro con la hoja de estriado, tanto de la situación en el momento en que dejo de fabricar, como de la futura nueva situación de rehabilitación, para lo cual se ha procedido al estriado o mateado correspondiente de los diferentes pasajes del diagrama.
A continuación se muestra en cifras un resumen de los datos más interesantes de la harinera en el momento de su cierre y en la actualidad tras la rehabilitación de la misma:

Capacidad Productiva
Sección de limpia y acondicionado
• 1ª Limpia: 12.000 kg/h
• 2ª Limpia: 10.000 kg/h.
Sección Molienda
• Antes de la reforma:
-Capacidad: 120.000 kg de trigo blando/24 horas.
-Longitud de molturación: 40.000 mm.
-33,33 mm/100 kg/24 h.
-Nº de bastidores: 1.020.
-Superficie total: 397,80 m2
-Rendimiento: 0,3315 m2/100 kg/24h.
• Reforma:
-Capacidad: 40.000 kg de trigo blando/24 horas.
-Longitud de molturación: 16.000 mm.
-40,00 mm/100 kg/24 h.
-Nº de bastidores: 390.
-Superficie total: 152,10 m2
-Rendimiento: 0,3803 m2/100 kg/24h.


NOTA: Reiteramos nuestro mayor agradecimiento a Carlos Fernández Vasallo por habernos facilitado todos los datos anteriores y le damos la enhorabuena por el trabajo realizado.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Alcanzamos las 4.000 entradas

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Es maravilloso ver subir el contador día a día, comprobando que gente de toda España y de todo el mundo, especialmente del hispanohablante, nos visita.
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Gracias, muchísimas gracias una vez más, con especial reconocimiento a quienes nos escribís mails con noticias y sugerencias.
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Disculpadme por no subir entradas en los últimos días, pero es que me encuentro ocupadísimo terminando varios trabajos, artículos para revistas y comunicaciones para congresos.
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Una de ellas, que ya por fin tengo lista, la presentaré en las X Jornadas Internacionales de Patrimonio Industrial que INCUNA organiza en Gijón (Asturias), los días 1, 2 y 3 de octubre. Este año el tema elegido es el "Patrimonio Industrial Agroalimentario", por lo que no podía dejar pasar la ocasión para hablar de nuestras harineras.
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Por cierto, que hablando con distintas personas de este mundillo parece ser que el congreso va a estar de lo más interesante, ya que habrá una ponencia sobre la fábrica de harinas «San Antonio» de Medina de Rioseco (Valladolid) y una comunicación sobre L'Ecomuseu-Farinera de Castelló d´Empúries (Gerona), en cuanto a patrimonio harinero se refiere, al menos que yo sepa.
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Pronto seguiré colgando entradas. Por el momento os dejo con una bellísima imagen, que corresponde a la fábrica de harinas de Benavides de Órbigo, en mi querida provincia de León.
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