Y es que, como vamos a demostrar, estamos nada más y nada menos que ante la fábrica de harinas más antigua de la provincia de León. Surgió en el siglo XIX fruto de una reforma del primitivo molino harinero que, movido con las aguas de la presa del Bernesga o del Infantado, hundiría sus raíces históricas varios siglos atrás.
Hacia 1845 el molino pasó a convertirse en fábrica y ésta tuvo sucesivas ampliaciones y mejoras con el paso de los años y el cambio de propietarios. Una de las reformas más destacables la llevó a cabo Santiago Alfajeme a comienzos del siglo XX, incorporando una máquina de vapor para generar energía en las épocas de carestía hídrica del cauce que seguía moviendo la industria, de ahí que la fábrica todavía conserve su chimenea de ladrillo. La familia Arias ha sido su última propietaria y con ella alcanzó su máxima evolución tecnológica y la mayor producción.
Este breve documental de 2011 publicado en La 8 de TVCyL y en el que participamos, muestra algunos de los aspectos que estamos relatando:
Se trata sin duda de un magnífico conjunto industrial que, aunque prácticamente no conserva maquinaria, tiene un tremendo potencial arquitectónico y que desde luego ofrece muchas posibilidades de recuperación adaptada a nuevos usos.
En nuestra opinión, la que fuera una de las primeras fábricas de León y de las más importantes, no puede desaparecer, máxime estando situada frente al Parque Tecnológico de León. Ojalá entre todos podamos encontrarle un futuro, ojalá sepamos conjugar ese gran pasado y su belleza patrimonial con el presente y el mañana, pues es posible y en este blog hemos demostrado que han fructificado muchos proyectos similares.
En nuestra opinión, la que fuera una de las primeras fábricas de León y de las más importantes, no puede desaparecer, máxime estando situada frente al Parque Tecnológico de León. Ojalá entre todos podamos encontrarle un futuro, ojalá sepamos conjugar ese gran pasado y su belleza patrimonial con el presente y el mañana, pues es posible y en este blog hemos demostrado que han fructificado muchos proyectos similares.
Por mi parte, para dejar constancia pública del valor histórico y como elemento de patrimonio industrial de esta fábrica de harinas, a continuación voy a copiar textualmente la parte correspondiente a esta harinera que escribí para el trabajo de investigación "La industria harinera en la provincia de León. Estudio de fondos documentales sobre las fábricas y los empresarios harineros" merced al cual obtuve mi DEA (Certificado-Diploma de Estudios Avanzados) en junio de 2009 en la Universidad de León:
El municipio de Armunia –que
conformaba esta localidad y las de Oteruelo de la Valdoncina y Trobajo del
Cerecedo– existió como tal hasta el 7 de febrero de 1969, cuando fue
incorporado al de León. Por ello, generalmente las referencias hacia la fábrica
de harinas que nos ocupa la emplazan en Armunia, como término municipal, aunque
creemos que pertenece exactamente a la pedanía de Oteruelo. Sea como fuere, nos
encontramos ante el emplazamiento harinero más interesante de la provincia, por
ser la fábrica más antiguamente documentada y por haber seguido explotada
sucesivamente desde 1845 hasta finales del siglo XX, con distintos dueños y
mejoras.
Esta fábrica de harinas nació de la
unión mercantil de dos hombres de negocios forasteros, el catalán Antonio Jover
y el asturiano José
Domingo Salcedo. Ambos adquirieron un molino sobre la presa del
Bernesga y junto a él (manteniéndolo) erigieron una nueva fábrica entre los
años 1845 y 1849[1].
Inicialmente la fábrica contó con
tres parejas de piedras, aunque pronto se verían insuficientes pues en 1860 se
documenta la primera ampliación de la harinera. Tres años después se constatan
en Valladolid dos sociedades, Salcedo y Cía.
y Jover y Cía., correspondientes a los
dueños de la fábrica de Armunia[2].
Pascual Madoz a mediados del siglo
XIX hace una completa descripción de esta industria, hablando de los 18 molinos
existentes sobre la presa del Bernesga: “merecen particular mención los
modernamente construidos de la casa de Salcedo y compañía, en término del
pueblo de Trobajo de Arriba o del Camino, tanto por la solidez y buen aspecto
de la fábrica, cuanto por el mecanismo de las máquinas para moler, pues a la
vez se logra en ellas limpiar el grano, conduciéndolo en seguida (sic) a las
piedras del molino, y de estas hecho ya harina, pasa a otra máquina donde se
cierne, separando aquella del salvado, clasificándola en flor, vasallina y
vasallón, y cayendo desde luego en sacos en que ha de conducirse a su destino,
que generalmente es para el embarque”.
Estamos pues ante la primera
industria harinera leonesa que incorpora los sistemas inglés y económico. Añade
Madoz: “estas operaciones tan simultáneas como rápidas, proporcionan ventajas
considerables, pues mientras en un molino de los comunes se muele una carga de
trigo ya limpio y preparado, en estos se acriban, muelen, ciernen y ensacan
dos; tal es la velocidad de las ruedas, resortes y cilindros de las máquinas
destinadas a los diversos objetos”[3].
Al hablar del pueblo de Trobajo del Camino Pascual Madoz ya cita textualmente
“una fáb. de harinas titulada de Salcedo”[4].
En 1867 García de La Foz dice que
“existe una fábrica de harinas, única en su clase en el país, a una media legua
de León cerca del pueblo de Trobajo de Arriba, propia de D. Gregorio Salcedo,
perfectamente montada y movida por las aguas de una acequia sangrada del
Bernesga”[5].
Trobajo de Arriba
se corresponde con el actual Trobajo del Camino. Nos inclinamos a pensar que la
fábrica que mencionan los cronistas decimonónicos es la misma que la documentación
cita en Armunia, dada su cercanía. De hecho, todo hace indicar que ambas
fuentes se están refiriendo al lugar que actualmente ocupa la fábrica de
harinas “Santiago Alfageme y Cía.”, cerca de la localidad de Oteruelo de la
Valdoncina.
Conocemos
un boleto correspondiente a una rifa de “un magnífico reloj de plaqué oro
valuado en cincuenta pesetas”. Lo que verdaderamente nos interesa aquí es lo
que dice a continuación: “La rifa tendrá lugar en la fábrica de harinas,
llamada de Salcedo, sita en término
del pueblo de Oteruelo, el día 20 de abril próximo” [6].
Ello corrobora nuestra hipótesis de que la harinera se sitúa en Oteruelo, mas
mantenemos nuestro encabezamiento con Armunia para una mejor comprensión, pues
en el siglo XX siempre se la situará allí, incluso en los documentos oficiales.
Importante es también conocer la denominación
«Salcedo» en el siglo XIX, correspondiente a alguno de sus dos primeros
propietarios así apellidados, José Domingo y Gregorio, quizá padre e hijo.
En 1904 la fábrica de harinas
pertenecía a la sociedad Santiago Alfageme
y Cía. tenía una
capacidad de molturación de 18.000 kilogramos diarios de trigo, y su sistema
correspondía de la marca suiza Bühler[7].
Desconocemos por el momento datos concretos sobre cómo y cuándo los Alfageme se
hicieron con la propiedad de esta harinera. Lo cierto es que durante buena
parte del siglo XX y seguramente en el último cuarto del XIX esta familia
explotó dicha factoría, alcanzando una notable posición dentro de la burguesía
de la capital provincial[8].
Tenemos también algunas imprecisas
referencias sobre un incendio acaecido hacia 1906, lo que corroboraría una
posterior inauguración[9].
Otra noticia puntual nos sitúa en 1920 cuando ante la enorme carestía del pan
la fábrica de harina de Hijos de
Santiago Alfageme se vio obligada a cerrar temporalmente durante
la primavera. La denominación empresarial se originaría ante el fallecimiento
de Santiago el 2 de febrero de 1908. Nada más sabemos en las siguientes tres décadas.
Su capacidad de molturación se había
elevado hasta los 24.000 Kg de trigo al día en el año 1959. Era entonces la
fábrica de harinas con mayor producción de la provincia, con unos dos mil kilos
más que las de Astorga (Hermanos Carro) y Valencia de Don Juan (Anastasio
Ortiz)[10].
En
noviembre de 1963 la DIL indica a la compañía la fecha y hora para “efectuar la
prueba hidráulica del generador de vapor instalado en esa industria”. Ante
ello, un gerente de la empresa comunica “que dicho generador no está ahora en
servicio y tenemos el propósito de no servirnos de él en lo sucesivo, debido a
tener en estudio su supresión por emplear energía eléctrica ante las
dificultades y carestía que nos ocasiona el carbón”[11].
Por
dicha comunicación conocemos que la fábrica de harinas tenía la denominación de
«La Armunia», pues como tal aparece en el membrete junto a un grabado del
edificio. Suponemos que esta nueva denominación aparece cuando los Alfageme
adquieren la propiedad de la fábrica.
En
el expediente anterior de 1963 y en otro de 1964[12]
la razón social de la empresa corresponde a Santiago
Alfageme y Cía.
Al
ser una harinera cuya actividad fabril se ha prolongado prácticamente hasta
nuestros días no disponemos en los archivos históricos muchos más datos sobre
la misma. Ello nos ocasiona carencias que trataremos de subsanar en el futuro
recurriendo a los archivos privados. En este sentido, ya nos hemos puesto en
contacto con el último propietario de la fábrica, Ramiro Arias López, quien tuvo
que paralizar su actividad hace apenas una década.
Javier Revilla Casado, junio de 2009.
Citas:
[1] Boletín Oficial de la Provincia
de Palencia, 14 de mayo de 1856. AHPP, Protocolos,
Legajo 16156, instrumento 41. Citado por
MORENO LÁZARO, Javier (1998): “La industria harinera en Castilla y León (1778-1913)”. [Tesis doctoral] inédita.
Valladolid: Universidad de Valladolid, p. 274.
[2] Ibidem.
[3] MADOZ, Pascual (1847): Diccionario geográfico-estadístico-histórico
de España y sus posesiones de ultramar. Reedición facsímil de Ámbito (1983)
sólo con la provincia de León. , pp.169-170.
[4] Ibidem, p. 279.
[5] GARCÍA DE LA FOZ, José. (1867). Crónica
de la provincia de León. Madrid: Rubio y Cía. (Reedición de Editorial
Máxtor, Valladolid 2002), pp. 11-12.
[6] Archivo del autor. El boleto no
indica el año en que se celebra la rifa, pero debió ser poco después de la
introducción de la peseta (1869), pues el reloj se valora con esta moneda
mientras que el precio del billete se establece en un real.
[7] AMZ, Abastecimientos y suministros, Legajo 1/161. Cita de MORENO LÁZARO,
J. (1998): Op. Cit.
[8] Sobre los distintos miembros de
la familia Alfageme damos buena cuenta en el siguiente capítulo dedicado a los
empresarios.
[9] COCIL (2002): Cámara de León…, reproducción sin
paginar del libro Economía leonesa.
Pequeña historia de su evolución (1907-1957). Menciona que la fábrica se
inauguró hacia el año 1909.
[10] FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, Pedro Víctor.
(2003). El franquismo en la provincia de León: sus sindicatos verticales
(1938-1977). León: Instituto Leonés de Cultura, p. 187 (cuadro IV.I).
[11] AHPL, registro industrial, caja
2792, expediente 1380.
3 comentarios:
Hola buenas.
Adoro la arquitectura industrial, y mas si esta cerca de casa, como en este caso. Aqui os dejo un enlace que creo os gustará:
https://www.facebook.com/ruinas.leon/media_set?set=a.104812289692357.8938.100004907588831&type=3
Saludos
(El Facebook es público, pueden visitarse todos los albumes con sus reportajes)
Poco les importó pues lamentablemente no dejaron ni la chimenea. Buen trabajo
Contestando a un anterior comentario de que esta fábrica no debió desaparecer.
Puedo decir que desde los años 60 han desaparecido muchas fábricas de harinas, en León, Astorga, La Bañera, La Pola de Gordon. Buenamente, Zamora y provincia. Valladolid y provincia. etc.
El consumo de pan bajó considerablemente desde aquellas fechas, además de la baja población en el medio rural. Todo ello forma parte del cambio importante de población y costumbres .
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