martes, 22 de noviembre de 2011

Proceso de recuperación del molino de mareas 'El Pintado' entre Isla Cristina y Ayamonte (Huelva, España)


Les ofrecemos hoy un interesante enlace que detalla el proceso de rehabilitación del molino de mareas conocido con el nombre del "El Pintado", situado entre los términos municipales de Ayamonte e Isla Cristina, en la provincia de Huelva.

Para ello, tomamos lo escrito en este enlace por Carlos J. Vial. Les remitimos a la página de origen para ver muchas más fotos y planos de los que nosotros traemos aquí. Tras la rehabilitación, el molino se convirtió en Ecomuseo de las Marismas de Isla Cristina y Centro de Interpretación el hombre y la marisma <Blog del Museo>.

El nombre original del artefacto fue "Molino del Papudo", cambiando éste a "Molino San José" cuando fue adquirido por Manuel Rivero González, sin embargo todo el mundo lo empezó a conocer por "Molino de El Pintado" en referencia al apelativo de su dueño. La molienda del trigo se hacía mediante 6 muelas de piedra, estando construida la obra sumergida en cantería de piedra ostionera. Normalmente el trigo venía desde Sanlúcar de Barrameda o Sevilla en barcos, siendo tratada en este y otros molinos y luego consumida por la población vecina de Isla Cristina.

A mediados del siglo XIV existían cerca de 50 molinos en la costa desde Ayamonte hasta Faro. Encontramos en el siglo XVIII unos 10 molinos funcionando a pleno rendimiento en los alrededores de Ayamonte, entre ellos el que nos ocupa, construido hacia 1750 por un indiano llamado D. Manuel Rivero y apodado “El Pintado”. Hoy día permanecen visibles en dicho término municipal restos de cinco de ellos.

Estuvo en funcionamiento hasta 1945-46, abandonándose hasta la creación del proyecto de Vía Verde Litoral, en el que se iniciaron trabajos de reacondicionamiento para la observación de aves. Finalmente y por falta de presupuesto de este proyecto, se abandonó nuevamente y no es hasta 2007 cuando se recupera por el Minsterio de Medio Ambiente, Dirección General de Costas, para acondicionarlo como Ecomuseo.

Tras la guerra civil, la escasez de grano es patente. Esto, unido a la aparición de las fábricas de harina y a la mejora de las comunicaciones, va cambiando los hábitos de la población que ya compra el pan y la harina. Hacia el año 1945, el molino dejará de funcionar tras dos siglos a pleno rendimiento. La gran cubierta de la sala de molienda permaneció en pie hasta que hace unos 20 años se colapsó.

Imagen de Manuel Fonseca Gallego, previa a la rehabilitación.

El objeto en el paisaje. La visión del molino es siempre lejana. Exento, como un objeto arquitectónico inmerso en un paisaje casi lunar, con una axialidad muy marcada que lo dota de unas proporciones adecuadas para resaltar dentro de un paraje tan vasto, tan llano.

Se sitúa con una alineación paralela a las vías de acceso a la ciudad: Ferrocarril y carretera. Una alineación muy clara que se convierte en su recorrido interior principal. Una aproximación lateral, nunca centrada, permite recorrer parte del paisaje teniendo siempre a la vista el objeto. Un camino que es preciso conservar por su belleza paisajística.

Análisis y funcionalidad del objeto. Es un edificio con una direccionalidad muy clara Este-Oeste. El camino interior que lo recorre va atravesando las antiguas dependencias. Se pretende fomentar este recorrido interior creando el orden de visita de grupos.

La gran sala de molienda con sus orientaciones y visiones Norte-Sur pudiera ser una metáfora de la dualidad ayamontina entre campo y mar, entre molinos de viento y molinos de mar, entre Villa y Ribera.

Es la dualidad de su cubierta a dos aguas, a dos mareas. Es el recorrido que hace el mar a través de sus entrañas dos veces al día. De Norte a Sur en pleamar; de Sur a Norte en bajamar.

Un molino de mareas es un ingenio muy peculiar que aprovecha el desnivel provocado por el flujo de las mareas, dos veces al día de forma periódica e inagotable, para mover la piedra volandera sobre la solera y moler el grano introducido entre ambas desde una tolva. Por la zona coexistían con los molinos de viento pero, frente a éstos, su ventaja era notable al no depender para nada de factores meteorológicos y poder moler todos los días del año, además de controlar la cantidad de grano molido en función de la demanda.

El mecanismo es bien sencillo. El agua del mar, a través de caños y esteros atraviesa el puente de acceso donde se sitúan las compuertas, que son empujadas por la fuerza de la marea que sube y que llena un espacio de reserva de la misma llamado caldera. Cuando el flujo mareal comienza a invertirse, las compuertas se cierran con el propio reflujo y el agua retenida puede ser utilizada para moler con sólo esperar que la madera descienda para producirse el pequeño salto hidráulico.

El molinero ya puede levantar de una a seis compuertas (en el caso de este molino) y dejar que el agua, al pasar por un estrecho canal bajo el edificio que disminuye de sección, haga girar con fuerza una turbina metálica llamada rodete, que unida la piedra superior o volandera, se mueva sobre la inferior fija o solera. El agua, tras haber pasado bajo el edificio y haber movido el rodete vuelve de nuevo al mar a través de los arcos de salida, con lo que se inicia un nuevo ciclo.

Descripción del estado inicial. Presentaba un estado de ruina y abandono en gran parte de sus elementos estructurales. Todos los forjados y cubiertas de viguería de madera han desaparecido. Algunos muros portantes de la zona Oeste presentan grietas de considerable proporciones y fuertes desplomes. Los huecos, labrados con cantería y ladrillo de marisma, se encuentran en franco proceso de deterioro.

Es de destacar la labor de cantería con piedra gaditana tipo ostionera, en tajamares, zócalos, arcos de túneles, mochetas y esquinas, todo ello en bastante buen estado.

En los alrededores, destacar el mal estado en que se encuentra la balsa del molino y la salida de ésta hacia la marisma, ambas con muy poco calado y que harían necesario su dragado. Las zonas exteriores poseen un adoquinado de valor y en buen estado aunque incompleto, y los diques de piedra ostionera presentan buen estado. El puente de acceso y las compuertas han sufrido desperfectos recientes.

Recuperación. El proyecto fue promovido por la Delegación Provincial de Huelva del la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, formando parte de la idea global de recuperación de Arquitectura tradicional e industrial de interés.

La magnífica localización del edificio, próximo al casco urbano, pero a la vez en medio de un lugar declarado Paraje Natural de las marismas de Isla Cristina y Ayamonte, hacen que la reutilización del Molino del Pintado sea una ocasión única para ofrecer una apoyatura edificatoria a toda esta serie de usos próximos, englobándolos en un único edificio ya existente y con innegables valores paisajísticos, etnológicos, constructivos e históricos.

La propuesta de usos se resumiría de la siguiente manera:

- Centro de interpretación de la Naturaleza: Dotado de Salas de Exposiciones, Mirador de observación de aves y recorridos por los caños de la marisma en pleamar con embarcaciones ligeras.
- Centro de acogida del Paraje Natural
: Visitas organizadas con recorridos para grupos de escolares y otros grupos, con Recepción, Montaje audiovisual y Salas de Exposiciones.
- Recuperación de la Sala de Molienda
: Como vestigio de una industria autóctona ya desaparecida y que utilizaba energías renovables, con exposición de utensilios y técnicas relacionadas con todo ello.
- Lugar de parada final en el recorrido de Ic Vía Verde Gibraleón Ayamonte
: Con la exposición y utilización por parte de los viajeros de lo anterior. complementado con un pequeño bar-terraza.
- Centro cultural-Expositivo
: Con utilización por parte del municipio de la Sala de Audiovisuales para Conferencias, Proyección de Diapositivas, Recepciones y actos diversos, así como exposiciones temporales de artistas.

Las preexistencias que podemos observar en las ruinas nos marcan la pauta a seguir, que en pocas líneas resumiríamos como de limpieza general y respeto a las estructuras básicas y generadoras del edificio, bajo el que se situarán usos que no impliquen actuar con una crujía excesiva en su interior, sin compartimentar en exceso y manteniendo las crujías primitivas.

Por otro lado, la situación de los distintos usos y los recorridos pensados para grupos de visitantes no suponen alteración alguna en la estructura primitiva del molino ni precisan operaciones interiores de importancia.

Organización funcional:

El desarrollo del programa se estructura en configurar los distintos recorridos sin interferencias entre ellos y con la mayor racionalidad posible. El recorrido de los grupos comienza con una pequeña recepción en la que se presentan los primeros paneles y folletos divulgativos, complementándose con la proyección de un montaje audiovisual. A continuación se pasaría a la sala de exposición permanente sobre el medio natural del entrono próximo.

El grupo accedería a contemplar el funcionamiento del molino de mareas, contemplando los tajamares y las entradas de agua de la fachada Norte. La gran sala de molienda, de unos 25 m. de longitud, alojará exposiciones sobre molinos y la recuperación de los canales de paso de la marea y dos de las piedras molares. Para finalizar, el grupo saldría al exterior, accediendo por la pasarela exterior del lado Sur a contemplar la salida del agua a través de los seis arcos.

Aspectos compositivos:

La intervención intenta caracterizarse por su integración con lo existente en un punto de diálogo discreto pero no mimético. En este sentido, bases de partida han sido:
- El respeto por la estructura general del edificio en cuanto a elementos estructurales, intentando unificar alturas y eliminar añadidos.
- La recuperación de la mayor espacialidad posible eliminando muros interiores y la búsqueda de la mayor luminosidad, abriendo algunos huecos en las zonas expositivas.
- La intención de reflejar la contemporaneidad con el empleo de nuevos materiales y en el tratamiento de los revestimientos de fachadas, sacando a relucir elementos de cantería, aprovechando los materiales de valor que se extraigan de las zonas demolidas.

Aspectos económicos:

Desde el diseño de la propuesta se tiende a la austeridad de formas y sobre todo de materiales, empleando materiales económicos, resistentes y duraderos, de fácil reposición y conservación.
El empleo de energía solar fotovoltaica para el suministro de energía eléctrica y producción de agua caliente, permite simplificar el futuro mantenimiento del centro y seguir en la línea de la utilización de energías limpias y renovables, de las que este molino es un claro ejemplo.
La colocación de una turbina hidráulica en uno de los canales para la producción de energía eléctrica, redunda en estos temas, si bien dado las reducidas dimensiones del salto hidráulico, se incorpora para fines exclusivamente didácticos.

Promotores: Dirección General De Costas (Ministerio De Medio Ambiente), Consejería De Medio Ambiente (Junta De Andalucía)
Arquitectos: Manuel Fonseca Gallego + Javier López Rivera, Ramon Pico Valimaña (Estudio ACTA)
Colaboradores: Visitación Rodríguez Pastrana, David Caballol Bartolomé, Gabriel Cuena López
Aparejador: José Manuel Domínguez
Contratista: Bardera, S.L.
Fecha De Proyecto: Diciembre De 1996
Fecha Final De Obra: Septiembre 2007
Superficie Util Total: 394,63 M2.
Superficie Construida Total: 508,63 M2.
Fotografía: Fernando Alda Calvo

Fuentes: http://www.plataformaarquitectura.cl/2011/11/21/proyecto-de-rehabilitacion-del-molino-mareal-de-el-pintado-manuel-fonseca-gallegos-studio-acta/

http://es.wikipedia.org/wiki/Molino_de_El_Pintado

Más información y horarios del museo: http://molinodeelpintado.blogspot.com/